A/HRC/RES/42/25
Expresando gran preocupación por la alarmante situación de los derechos
humanos en la República Bolivariana de Venezuela, en la que se repiten
sistemáticamente violaciones que afectan de forma directa e indirecta a todos los derechos
humanos —civiles, políticos, económicos, sociales y culturales— en el contexto de la
actual crisis política, económica, social y humanitaria, como se indica en los informes de la
Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y de otras
organizaciones internacionales,
Expresando alarma por la erosión del estado de derecho en la República Bolivariana
de Venezuela,
Expresando profunda preocupación por las diversas violaciones, relacionadas entre
sí, de los derechos económicos y sociales en la República Bolivariana de Venezuela, en
particular los derechos a una alimentación adecuada y al más alto nivel posible de salud
física y mental, violaciones que incluyen episodios de gran escasez de alimentos,
medicamentos y vacunas,
Expresando especial preocupación por los efectos desproporcionados de la crisis en
los derechos de las mujeres y los niños, y en particular en los de las niñas, los pueblos
indígenas y otros grupos vulnerables,
Expresando profunda preocupación porque más de 4 millones de personas se han
visto obligadas a abandonar la República Bolivariana de Venezuela y porque en el Plan de
Respuesta Humanitaria para Venezuela de 2019 se fija en 7 millones el número de personas
necesitadas, como consecuencia, entre otras cosas, de las violaciones de los derechos a la
alimentación y la salud, la violencia y la inseguridad, el desmoronamiento de los servicios
básicos, el deterioro del sistema educativo, la falta de acceso a la atención médica prenatal
y posnatal y la insuficiencia de los mecanismos de protección frente a la violencia y la
persecución por motivos políticos,
Acogiendo con beneplácito los esfuerzos de los países vecinos y otros países de la
región por acoger a los migrantes, refugiados y solicitantes de asilo venezolanos, y
reconociendo las consecuencias socioeconómicas del enorme número de venezolanos que
están entrando en esos países,
Acogiendo con beneplácito también la asistencia humanitaria prestada por las
Naciones Unidas y otros organismos humanitarios, y la publicación del primer Plan de
Respuesta Humanitaria para Venezuela,
Reconociendo la constante labor que realizan los derechos humanos, periodistas,
profesionales sanitarios, políticos, funcionarios y otros miembros de la sociedad civil de la
República Bolivariana de Venezuela para poner de manifiesto y documentar las violaciones
y transgresiones del derecho internacional de los derechos humanos,
Acogiendo con beneplácito la misión llevada a cabo del 11 al 22 de marzo de 2019
por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos a
fin de preparar la visita de la Alta Comisionada a la República Bolivariana de Venezuela,
que tuvo lugar del 19 al 21 de junio de 2019, y los compromisos resultantes, entre otros
ámbitos con respecto al establecimiento de una presencia permanente de la Oficina del Alto
Comisionado en el país, y acogiendo con beneplácito también la presencia de funcionarios
de la Oficina en la República Bolivariana de Venezuela de junio a julio de 2019 y a partir
del 1 de septiembre de 2019,
Acogiendo con beneplácito también el diálogo en curso entre la Alta Comisionada y
las autoridades venezolanas, e instando a estas a que cumplan los compromisos contraídos
con la Alta Comisionada, entre otros el de recibir una presencia permanente de la Oficina
del Alto Comisionado en el país, permitirle que realice labores de monitoreo y cooperación
en todo el territorio y concederle acceso a los lugares de detención,
Haciendo notar con aprecio la labor de la Organización de los Estados Americanos,
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos
Humanos en aras de la promoción y la protección de los derechos humanos en la República
Bolivariana de Venezuela,
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GE.19-17277