A/HRC/RES/58/32
Expresando profunda preocupación también por la correlación que se da en Haití
entre el poder de las bandas armadas y el recurso sistemático a la violencia sexual y de género,
que afecta de manera desproporcionada a las mujeres y las niñas, lo que entraña un mayor
riesgo de enfermedades no transmisibles, en particular trastornos de ansiedad y trastorno de
estrés postraumático, y de enfermedades transmisibles, en particular enfermedades de
transmisión sexual, lo cual impide al pueblo de Haití el ejercicio y disfrute plenos de los
derechos humanos,
Expresando profunda preocupación además por los abusos y violaciones de los
derechos humanos, por los ataques físicos a las personas, los secuestros, las torturas y otros
tratos crueles, inhumanos o degradantes, las mutilaciones y las masacres, por los efectos
desproporcionados de la violencia sobre las mujeres y las niñas, los niños, especialmente los
reclutados por las bandas, las personas con discapacidad y las personas mayores, así como
por los repetidos ataques contra las fuerzas del orden y la destrucción de las infraestructuras
sanitarias y de seguridad,
Condenando las violaciones y los abusos cometidos contra los niños en Haití,
incluidos el reclutamiento y la utilización, el asesinato, la mutilación y el secuestro de niños,
la violación y otras formas de violencia sexual y de género cometidas contra los niños, en
particular las niñas, los ataques contra escuelas y hospitales, y la denegación del acceso
humanitario a los niños,
Recordando que Haití se ha incluido en los informes de 2023 y 2024 del Secretario
General sobre los niños y los conflictos armados como país con una situación preocupante 1,
Profundamente preocupado por la crisis humanitaria en Haití, exacerbada por la
violencia de las bandas armadas, que provoca constantes desplazamientos forzosos, un
acceso muy limitado a los servicios básicos para la mayoría de la población y el bloqueo de
la ayuda humanitaria,
Observando que Haití, pese a las iniciativas constantes de sus fuerzas de seguridad,
no dispone todavía ni de la capacidad técnica y los efectivos adecuados, ni de los recursos
necesarios, para combatir eficazmente las acciones criminales de las bandas armadas en su
territorio y consolidar los avances en materia de derechos humanos logrados en el país,
Expresando suma preocupación por la persistencia del tráfico ilícito de armas de
fuego y municiones, que alimenta la violencia armada y las violaciones de los derechos
humanos en Haití,
Recordando las reiteradas peticiones del Gobierno de Haití en favor de una acción
internacional coordinada y específica que ponga fin a los múltiples abusos de los derechos
humanos atribuibles a bandas armadas y dé respuesta a la crisis humanitaria en Haití,
Recordando también las actividades llevadas a cabo en Haití por la Oficina del Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, a través del componente
de derechos humanos de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití, y las del
Experto independiente,
Reconociendo el papel crucial que desempeña la sociedad civil en la promoción y
protección de los derechos humanos en Haití y la importancia de crear y fomentar un entorno
seguro y propicio en el que la sociedad civil pueda actuar de manera independiente y exenta
de inseguridad,
Reconociendo también el papel crucial que desempeñan los países de la región, así
como las organizaciones regionales y subregionales, como la Organización de los Estados
Americanos y la Comunidad del Caribe, y otros asociados internacionales, y en particular el
apoyo prestado por la Comunidad del Caribe y su grupo de personalidades eminentes a Haití
en sus esfuerzos por superar la situación humanitaria y de seguridad,
1
2
A/77/895-S/2023/363 y A/78/842-S/2024/384.
GE.25-05560