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tipo, el origen nacional o social, la posición económica, el nacimiento, la discapacidad
u otra condición, y que sus experiencias de la pobreza están determinadas por norm as
sociales negativas y estereotipos de género.
15. La Comisión reconoce que los desafíos y las emergencias mundiales, incluidos
los relacionados con la salud, la energía y la seguridad alimentaria, los desastres
naturales y las tensiones geopolíticas y las guerras, suelen afectar de manera
desproporcionada a las mujeres y las niñas, y que hacen que las personas, en particular
a las mujeres y las niñas, sean dejadas aún más atrás y empujadas a la pobreza
extrema.
16. La Comisión reafirma el derecho a la alimentación y reconoce que las mujeres
y las niñas se ven desproporcionadamente afectadas por el hambre, la inseguridad
alimentaria y la pobreza, que se ven exacerbadas por la desigualdad de género y la
discriminación. Observa con preocupación que se calcula que el número estimado de
mujeres que sufren malnutrición casi duplica al de hombres y que en muchos países
la probabilidad de morir de malnutrición y de enfermedades infantiles prevenibles es
dos veces mayor entre las niñas que entre los niños. Reconoce el papel fundamental
de las mujeres en las respuestas a corto y largo plazo a la inseguridad alimentaria, la
malnutrición, la excesiva volatilidad de los precios y las crisis alimentarias en los
países en desarrollo, y reconoce también la contribución de las mujeres a más del
50 % de los alimentos producidos en el mundo y que las mujeres representan el 70 %
de los trabajadores agrícolas.
17. La Comisión recuerda que los derechos humanos al agua potable y al
saneamiento son esenciales para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos
humanos por las mujeres y las niñas. Le preocupa profundamente que la escasez de
agua y las interrupciones del suministro causadas por el cambio climático, la
degradación ambiental y los desastres, entre otras cosas, afectan de forma
desproporcionada a las mujeres y las niñas, pues las mujeres recorren largas distancias
o esperan horas guardando cola para obtener agua, lo cual limita el tiempo que podrían
dedicar a otras actividades, como la educación y el ocio, o, en el caso de las m ujeres,
a ganarse el sustento.
18. La Comisión sigue profundamente preocupada por el hecho de que todas las
mujeres y las niñas, especialmente en los países en desarrollo, incluidos los pequeños
Estados insulares en desarrollo, y en particular las que se encuentran en situaciones
de vulnerabilidad, se ven a menudo desproporcionadamente afectadas por los efectos
adversos del cambio climático, la degradación del medio ambiente, la pérdida de
biodiversidad, los fenómenos meteorológicos extremos y las catástrofes naturales y
otros problemas medioambientales, como la degradación del suelo, la desertificación,
la deforestación, las tormentas de arena y polvo, la sequía persistente, las
inundaciones, la subida del nivel del mar, la erosión costera y la acidificación de los
océanos, incluida la exposición desproporcionada al riesgo y el aumento de la pérdida
de vidas y medios de subsistencia, y reitera su profunda preocupación por los retos
que plantea el cambio climático para la consecución del desarrollo sostenible y l a
erradicación de la pobreza. La Comisión recuerda el Acuerdo de París y que las partes
en él reconocieron que, al adoptar medidas para hacer frente al cambio climático,
debían respetar, promover y tener en cuenta la igualdad entre los géneros, el
empoderamiento de las mujeres y las niñas y la equidad intergeneracional y, en ese
contexto, recuerda también que la Conferencia de las Partes en la Convención Marco
de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático aprobó el segundo plan de acción
sobre el género en su 25º período de sesiones.
19. La Comisión recuerda el establecimiento de la agenda sobre las mujeres y la paz
y la seguridad, y reafirma que la participación plena, igualitaria y significativa de las
mujeres en todas las etapas de los procesos de paz, la prevención y la solución de los
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