A/RES/71/1
Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes
III. Compromisos en relación con los migrantes
41. Asumimos el compromiso de proteger la seguridad, la dignidad y los derechos
humanos y las libertades fundamentales de todos los migrantes, sea cual fuere su
estatus migratorio, en todo momento. Cooperaremos estrechamente para facilitar y
garantizar la migración segura, ordenada y regular, incluidos el retorno y la
readmisión, teniendo en cuenta la legislación nacional.
42. Nos comprometemos a salvaguardar los derechos de las comunidades de
migrantes de nuestros países en el extranjero, a proteger sus intereses y a prestarles
ayuda, en particular mediante la protección, la asistencia y la cooperación
consulares, conforme a las normas pertinentes del derecho internacional.
Reafirmamos que toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso el
propio, y a regresar a su país. Recordamos, al mismo tiempo, que cada Estado tiene
el derecho soberano de decidir a quién admite en su territorio, con sujeción a las
obligaciones internacionales que le correspondan. Recordamos también que los
Estados deben readmitir a los nacionales que regresan al país y velar por que sean
recibidos adecuadamente y sin dilaciones indebidas una vez que se haya confirmado
su nacionalidad de acuerdo con la legislación nacional. Tomaremos medidas para
informar a los migrantes de los diversos procesos relacionados con su llegada y
estancia en los países de tránsito, destino y retorno.
43. Nos comprometemos a atacar los factores que provocan o exacerban los
grandes desplazamientos. Analizaremos los factores que provocan o agravan los
grandes desplazamientos y responderemos a ellos, incluso en los países de origen.
Cooperaremos para crear condiciones que permitan a las comunidades y las
personas vivir en paz y prosperidad en su patria. La migración debe ser una opción,
no una necesidad. Tomaremos medidas que tengan por fin, entre otros, implementar
la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, entre cuyos objetivos se cuentan los
de erradicar la pobreza extrema y la desigualdad, revitalizar la Alianza Mundial para
el Desarrollo Sostenible, promover sociedades pacíficas e inclusivas fundadas en el
estado de derecho y el derecho internacional de los derechos humanos, crear las
condiciones necesarias para el crecimiento económico equilibrado, sostenible e
inclusivo y el empleo, combatir la degradación del medio ambiente y asegurar la
eficacia de las respuestas a los desastres naturales y los efectos adversos del cambio
climático.
44. Reconociendo que la falta de oportunidades educativas suele ser un factor de
expulsión, especialmente para los jóvenes, nos comprometemos a reforzar la
capacidad de los países de origen, en particular la de las instituciones educativas.
Nos comprometemos también a aumentar las oportunidades de empleo, en particular
para los jóvenes, en los países de origen. Reconocemos también los efectos que
tiene la migración en el capital humano de los países de origen.
45. Estudiaremos la posibilidad de revisar nuestras políticas de migración con
miras a estudiar sus posibles consecuencias negativas imprevistas.
46. Reconocemos también que la migración internacional es una realidad
pluridimensional de gran pertinencia para el desarrollo de los países de origen,
tránsito y destino que exige respuestas coherentes e integrales. Los migrantes
pueden hacer contribuciones positivas y profundas al desarrollo económico y social
de las sociedades de acogida y a la creación de riqueza mundial. Pueden ayudar a
responder a las tendencias demográficas, la escasez de mano de obra y otras
dificultades que afrontan las sociedades de acogida, y aportar nuevas aptitudes y
dinamismo a la economía de esas sociedades. Reconocemos los beneficios que
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