A/RES/71/177
Derechos del niño
Reconociendo que la familia tiene la responsabilidad primordial en el cuidado
y la protección de los niños, de manera que redunde en el interés superior de estos, y
que los niños, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, deben crecer
en el seno de una familia y en un ambiente de felicidad, amor y comprensión,
Observando con aprecio la labor de promoción y protección de los derechos
del niño que realizan, en el marco de sus mandatos respectivos, todos los órganos,
organismos, entidades y organizaciones competentes del sistema de las Naciones
Unidas, los titulares de mandatos y procedimientos especiales competentes de la
Organización y las organizaciones regionales, según proceda, y las organizaciones
intergubernamentales pertinentes, y reconociendo la valiosa función que desempeña
la sociedad civil, incluidas las organizaciones no guberna mentales,
Profundamente preocupada porque la situación de los niños en muchas partes
del mundo sigue siendo crítica, en un entorno cada vez más globalizado, a causa de
la persistencia de la pobreza, la desigualdad social, las condiciones sociales y
económicas precarias, las pandemias, en particular el VIH/SIDA, la malaria y la
tuberculosis, las enfermedades no transmisibles, la falta de acceso al agua potable y
a servicios de saneamiento, los daños al medio ambiente, el cambio climático, los
desastres naturales, los conflictos armados, la ocupación extranjera, los
desplazamientos, la violencia, el terrorismo, el maltrato, todas las formas de
explotación, inclusive para la explotación sexual de niños con fines comerciales,
como la prostitución infantil, la utilización de niños en la pornografía y en otro
material que incluya abusos sexuales contra ellos, el turismo sexual con niños y la
explotación sexual de niños en la industria de viajes y la trata de niños, inclusive
con objeto de extraer sus órganos y transferir sus órganos con fines de lucro, el
abandono, el analfabetismo, el hambre, la intolerancia, la discriminación, el
racismo, la xenofobia, la desigualdad entre los géneros y la insuficiente protección
jurídica, y convencida de que es preciso tomar medidas urgentes y eficaces a nivel
nacional e internacional,
Profundamente preocupada también porque la situación de los niños en
muchas partes del mundo se sigue viendo afectada negativamente por los efectos
prolongados de la crisis económica y financiera mundial, la pobreza y la
desigualdad, reafirmando que la erradicación de la pobreza en todas sus formas y
dimensiones, incluida la extrema pobreza, es el mayor desafío que enfrenta el
mundo y un requisito indispensable para el desarrollo sostenible, reco nociendo que
sus consecuencias van más allá del contexto socioeconómico y la interrelación
intrínseca que existe entre la erradicación de la pobreza y la promoción del
desarrollo sostenible, subrayando a este respecto la importancia de la
implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y reconociendo
que es necesario insistir de manera firme en la pobreza, la privación y la
desigualdad para prevenir y proteger a los niños contra todas las formas de violencia
y promover la resiliencia de los niños, sus familias y comunidades,
Expresando profunda preocupación por el hecho de que, pese a reconocerse el
derecho de los niños a expresar libremente sus opiniones en todas las cuestiones que
los afectan, teniendo debidamente en cuenta sus opiniones, en función de su edad y
madurez, rara vez se los consulta y se los deja participar de verdad en esos asuntos
debido a diferentes problemas e impedimentos y por el hecho de que todavía no se
ha logrado la plena realización de este derecho,
Profundamente preocupada por el hecho de que los niños sufren de manera
desproporcionada las consecuencias de la discriminación, la exclusión, la
desigualdad y la pobreza,
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