A/HRC/48/78
desarrollan actividades lucrativas que ignoran o niegan el impacto en las poblaciones
locales. La crónica ausencia de toma de medidas suficientemente ambiciosas para
reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y, por tanto, mitigar el cambio
climático tiene mayor impacto en los Estados y las comunidades que históricamente han
sido objeto de explotación, discriminación y marginación. Los Estados deben prestar
atención a los prejuicios históricos o persistentes, reconocer que los daños ambientales
pueden ser consecuencia de patrones de discriminación existentes y reforzarlos, y tomar
medidas contra las condiciones que causan o perpetúan la discriminación. Los Estados
deberían tomar medidas para proteger a quienes corren un riesgo especial de verse
afectados por daños ambientales.
59.
La justicia ambiental y las reparaciones son derechos humanos de los que los
afrodescendientes han de poder prevalerse. En su defensa de los derechos humanos
ambientales, los afrodescendientes se han enfrentado a amenazas, intimidación y
ataques violentos cuando luchaban por los derechos humanos de sus comunidades o
hacían campaña para promover alternativas económicas para los afrodescendientes
que contribuyeran al desarrollo de medios de vida inocuos para el medio ambiente.
60.
A menudo, los Estados, las empresas internacionales y otros actores no estatales
incurren en racismo ambiental al incumplir las obligaciones internacionales de
derechos humanos y la legislación nacional, y al mostrar una indiferencia deliberada
hacia las repercusiones en las comunidades afrodescendientes. Por ese motivo, en la
Declaración y el Programa de Acción de Durban se pide a los Estados que, apoyados en
su caso por la cooperación internacional, consideren favorablemente la posibilidad de
concentrar nuevas inversiones en el control del medio ambiente en las comunidades
integradas principalmente por afrodescendientes.
61.
La crisis climática se ha convertido en una bomba de relojería. Esta emergencia
mundial, caracterizada por el calentamiento global y el cambio climático resultantes de
la toma de decisiones del ser humano, incluida la quema de combustibles fósiles y la
liberación de cantidades excesivas de carbono en el medio ambiente, evidencia ya un
impacto desproporcionado en la vida de los afrodescendientes. Esta asimetría en las
repercusiones se observa también en el continente africano. Corren un riesgo particular
comunidades e incluso Estados enteros que ocupan y dependen de las tierras costeras
de baja elevación, la tundra y los casquetes árticos, las tierras áridas y otros ecosistemas
delicados. La elaboración de políticas, incluidas las vinculadas a la forma en que los
Estados responden a la crisis climática, puede agudizar el impacto de esta en las
comunidades afrodescendientes, que suelen tener menos poder político e influencia a
nivel nacional y mundial. Para hacer frente a la crisis climática es preciso adoptar un
enfoque basado en los derechos humanos que dé prioridad a la inclusión de los
afrodescendientes en la toma de decisiones en todas las etapas, incluidas las de
preparación, mitigación, respuesta y recuperación. La protección debe ser igualitaria y
efectiva11.
62.
Se desprende de los datos disponibles sobre los puntos de inflexión climáticos que
nos encontramos en un estado de emergencia planetaria y que es probable un
empeoramiento de la situación de los afrodescendientes12. Entre otras cosas, en la
Declaración y el Programa de Acción de Durban se invita a los Estados a estudiar
medidas no discriminatorias para garantizar un entorno seguro y saludable para los
individuos y los miembros de grupos víctimas u objeto de racismo, discriminación
racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia, y en particular a velar por que se
tengan en cuenta los intereses pertinentes en el proceso público de adopción de
decisiones sobre el medio ambiente. Para ello es preciso adoptar las medidas correctivas
apropiadas para limpiar, reutilizar y rehabilitar en lo posible los lugares contaminados
y, cuando corresponda, trasladar a los interesados a otras zonas con carácter voluntario
y después de consultarlos.
11
12
16
Véase www.ohchr.org/EN/Issues/HRAndClimateChange/Pages/HRClimateChangeIndex.aspx.
Timothy M. Lenton et al., “Climate tipping points - too risky to bet against”, Nature, 2019; 575
(7784).
GE.21-09167