A/HRC/44/51
Apoyar la acción y la organización colectivas de las mujeres
53.
La solidez de la cobertura sindical y la negociación colectiva está vinculada con
menores brechas salariales de género, con un mejor acceso a la licencia de maternidad y
con la promoción de modalidades de trabajo favorables a la familia. Sin embargo,
históricamente, los sindicatos han tenido una fuerte cultura machista, a menudo han
excluido las voces de las mujeres y no siempre han dado prioridad a las cuestiones
relacionadas con los derechos de la mujer. En muchas ocasiones, los convenios colectivos
no reflejan de manera adecuada las inquietudes de las mujeres. Además, cuando hay un
desequilibrio de poder entre los géneros dentro de un sindicato, las trabajadoras se
enfrentan a la discriminación y la violencia. Por otra parte, en los últimos decenios la
organización colectiva se ha encontrado con un número creciente de obstáculos, sobre todo
en el contexto de la globalización y la liberalización económica. El incremento previsto de
las formas atípicas de empleo y la creciente fisuración del lugar de trabajo en el contexto de
la constante globalización, sumados al crecimiento del trabajo vinculado con plataformas
digitales, agravan esos obstáculos. Como parte de las tendencias más generales de
reducción del espacio de la sociedad civil, también hay cada vez más restricciones
gubernamentales a los sindicatos y a la organización colectiva. En ese contexto, se
necesitan nuevos enfoques y estrategias para la acción y la organización colectivas.
54.
En el caso de las trabajadoras del sector informal, la acción colectiva a través de
cooperativas ha ayudado a las mujeres a compartir recursos, obtener economías de escala y
acceder a los mercados. Se ha demostrado que los grupos de ahorro y apoyo mutuo
protegen los medios de vida de las mujeres y fortalecen su capacidad para actuar, su voz y
su participación en los hogares y, de manera más general, en las comunidades. Algunos de
los objetivos comunes que las organizaciones de trabajadores del sector informal tratan de
alcanzar mediante la organización colectiva son lograr que el trabajo sea decente y más
remunerativo, superar la discriminación y redefinir las normas sociales negativas.
55.
Se pueden extraer importantes lecciones de las cooperativas de mujeres existentes,
que a menudo se crearon para reunir a las trabajadoras a fin de satisfacer necesidades
básicas y prácticas y con el tiempo evolucionaron hasta centrarse en la identificación de
prioridades y estrategias colectivas de cambio. Los avances tecnológicos también ofrecen
nuevas oportunidades para la organización de las trabajadoras más allá de cuestiones y
sectores concretos y traspasando fronteras. El complejo reto de lograr una transición justa,
con la igualdad de género como prioridad, también requiere de la solidaridad entre los
movimientos de mujeres, obreros, medioambientales e indígenas. Las estrategias orientadas
a aumentar la participación y el liderazgo de las mujeres en los sindicatos resultan
fundamentales, tanto por una cuestión de igualdad como para garantizar que se dé prioridad
a las preocupaciones específicas de cada género en los convenios colectivos y en la cultura
de los espacios en los que los trabajadores se sindican. El apoyo a la acción colectiva de las
mujeres en el cambiante mundo del trabajo, que pasa, entre otros aspectos, por garantizar su
libertad de asociación, sin violencia ni intimidación, resulta esencial para hacer efectivos
los derechos de la mujer al trabajo y en el trabajo.
Recuadro 6
Prácticas prometedoras
Usar la tecnología para organizar a las trabajadoras
En un país de América Latina con una gran población de trabajadores domésticos, se
creó una aplicación con objeto de empoderarlos. La aplicación incluye calculadoras de
salarios y prestaciones, así como información sobre los derechos de los trabajadores
domésticos y asistencia para localizar el sindicato más cercano.
Gracias al movimiento #MeToo, un gran número de mujeres compartieron sus
experiencias de acoso sexual en el lugar de trabajo, se organizaron colectivamente para el
cambio y exigieron que los responsables rindieran cuentas. El movimiento se facilitó
gracias a los medios sociales y la tecnología, que permitieron a mujeres de todo el mundo
ponerse en contacto.
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GE.20-05688