A/HRC/RES/37/31
Sur establecido en virtud de la resolución 2206 (2015) del Consejo de Seguridad, de 3 de
marzo de 2015,
Observando con gran preocupación todas las decisiones y comunicados en la
materia de la Unión Africana y de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo, así
como el comunicado del Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana de 22 de
septiembre de 2017, en el que, entre otras cosas, el Consejo condenaba enérgicamente todos
los actos de violencia sexual y de género y el reclutamiento ilícito de niños para actividades
militares y exhortaba al Gobierno de Sudán del Sur a que investigara los delitos
denunciados y obligara a los responsables a rendir cuentas sin demora, y su comunicado de
8 de febrero de 2018, en el que, entre otras cosas, reiteraba el llamamiento de la Unión
Africana a Sudán del Sur para que firmara sin más demora el memorando de entendimiento
sobre el establecimiento del tribunal híbrido para Sudán del Sur,
Acogiendo con beneplácito que el Gobierno de Sudán del Sur se haya comprometido
a cooperar con la Oficina del Alto Comisionado, los procedimientos especiales del Consejo
de Derechos Humanos, el examen periódico universal y la Comisión sobre los Derechos
Humanos en Sudán del Sur en el cumplimiento de su mandato,
Exhortando a todas las partes en el conflicto a que apliquen plenamente el Acuerdo
para la Solución del Conflicto en la República de Sudán del Sur y concierten un alto el
fuego permanente, y recordando a las partes sus obligaciones internacionales, incluidas las
relativas a la protección de los civiles, así como sus obligaciones en virtud del Acuerdo
sobre el Cese de las Hostilidades de 21 de diciembre de 2017, y expresando gran
preocupación ante las infracciones persistentes y verificadas de dicho Acuerdo por las
partes, e instándolas a emprender la vía de una resolución pacífica del actual conflicto por
conducto del Foro de Alto Nivel para la Revitalización auspiciado por la Autoridad
Intergubernamental para el Desarrollo,
Reiterando la preocupación manifestada por el Consejo de Derechos Humanos con
respecto a la incitación al odio de motivación étnica y la violencia ejercidas por todas las
partes, las denuncias de ataques a civiles en razón de su pertenencia étnica y de
propagación de la violencia sexual y de género, el recrudecimiento de la violencia y los
ataques contra civiles y centros de atención de la salud,
Expresando gran preocupación por los 5,1 millones de sursudaneses que se
encuentran en situación de inseguridad alimentaria, los 1,9 millones de desplazados
internos en Sudán del Sur y los aproximadamente 2,4 millones de desplazados fuera del
país, observando que la crisis humanitaria tiene su causa principal en los conflictos,
encomiando a los organismos humanitarios por su continuada labor de asistencia a las
poblaciones afectadas, y recordando la necesidad de que todas las partes en el conflicto
permitan y faciliten un acceso pleno, seguro y sin trabas del personal, equipos y suministros
sin sujeción a gravamen o impuesto alguno, y la entrega sin demora de asistencia
humanitaria a todas las personas que la necesiten, en particular los desplazados internos y
los refugiados, con arreglo a los principios rectores de las Naciones Unidas en materia de
asistencia humanitaria, entre ellos la humanidad, la neutralidad, la imparcialidad y la
independencia,
Poniendo de relieve la inviolabilidad de las instalaciones de las Naciones Unidas, y
subrayando que los ataques contra civiles y contra las misiones de las Naciones Unidas
pueden constituir crímenes de guerra,
Condenando en los términos más enérgicos todos los ataques contra el personal
humanitario y sus instalaciones, que se han saldado con la muerte de al menos
95 trabajadores humanitarios desde diciembre de 2013, expresando gran preocupación por
los civiles que se guarecieron en los emplazamientos de protección de civiles y que han
sufrido ataques, han perdido la vida, han quedado traumatizados o se han visto desplazados,
y por los graves daños causados en esos emplazamientos, y en particular en sus
dispensarios y centros escolares, que fueron incendiados y destruidos, y por la violencia
sexual y de género ejercida en todo el país contra mujeres y niñas que salían de
emplazamientos de protección de civiles,
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GE.18-05895