A/RES/55/2
32. Reafirmamos solemnemente, en este momento histórico, que las Naciones
Unidas son el hogar común e indispensable de toda la familia humana, mediante el
cual trataremos de hacer realidad nuestras aspiraciones universales de paz,
cooperación y desarrollo. Por consiguiente, declaramos nuestro apoyo ilimitado a
estos objetivos comunes y nuestra decisión de alcanzarlos.
8a. sesión plenaria
8 de septiembre de 2000
10