A/RES/74/150
Promoción de un orden internacional democrático y equitativo
internacional debe tratar los derechos humanos en forma global, de manera justa y
equitativa, en pie de igualdad y con la misma atención, y reafirma que, aunque ha de
tenerse en cuenta la importancia de las particularidades nacionales y regionales y de
los distintos contextos históricos, culturales y religiosos, los Estados tienen el deber,
sean cuales sean sus sistemas políticos, económicos y culturales, de promover y
proteger todos los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las
personas;
9.
Reafirma, entre otros principios, la igualdad soberana de los Estados, la
no intervención y la no injerencia en los asuntos internos;
10. Insta a todas las instancias del ámbito internacional a que establezcan un
orden internacional basado en la inclusión, la justicia social, la igualdad y la equidad,
la dignidad humana, la comprensión mutua y la promoción y el respeto de la
diversidad cultural y los derechos humanos universales, y a que repudien todas las
doctrinas de exclusión basadas en el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y
las formas conexas de intolerancia;
11. Reafirma que todos los Estados deben promover el establecimiento,
mantenimiento y fortalecimiento de la paz y la seguridad internacionales y, con ese
fin, deben hacer cuanto esté a su alcance para lograr el desarme general y completo
bajo un control internacional eficaz, así como asegurar que los recursos liberados
mediante la aplicación de medidas efectivas de desarme se utilicen para el desarrollo
integral, en particular el de los países en desarrollo;
12. Subraya que los intentos de derrocar a los Gobiernos legítimos por la
fuerza alteran el orden democrático y constitucional y afectan el ejercicio legítimo
del poder y el pleno disfrute de los derechos humanos, y reafirma que tod o Estado
tiene el derecho inalienable de escoger su propio sistema político, económico, social
y cultural, sin injerencia de ningún tipo por parte de otros Estados;
13. Reafirma la necesidad de seguir trabajando con urgencia para establecer
un nuevo orden económico internacional basado en la equidad, la igualdad soberana,
la interdependencia, el interés común y la cooperación de todos los Estados, sean
cuales sean sus sistemas económicos y sociales, que corrija las desigualdades y repare
las injusticias actuales, permita eliminar la creciente disparidad entre los países
desarrollados y los países en desarrollo y garantizar a las generaciones presentes y
futuras la paz y la justicia y un desarrollo económico y social que se acelere a un
ritmo sostenido, de conformidad con sus resoluciones anteriores pertinentes, los
programas de acción y las grandes conferencias y cumbres en las esferas económica
y social y esferas conexas;
14. Reafirma también que la comunidad internacional debe encontrar formas
de eliminar los obstáculos actuales y resolver los problemas que impiden la plena
realización de todos los derechos humanos y prevenir las continuas violaciones de los
derechos humanos que se producen en todo el mundo a causa de esos problemas;
15. Insta a los Estados a que, mediante una mayor cooperación internacional,
sigan esforzándose por promover un orden internacional democrático y equitativo;
16. Afirma que un orden internacional democrático y equitativo, conforme a
lo dispuesto en la Carta de las Naciones Unidas, no puede alcanzarse únicamente
mediante la desregulación del comercio, los mercados y los servicios financieros;
17. Solicita al Secretario General y a la Alta Comisionada de las Nacio nes
Unidas para los Derechos Humanos que sigan proporcionando al Experto
Independiente todos los recursos humanos y financieros necesarios para el
cumplimiento efectivo de su mandato;
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