A/HRC/RES/56/7
y, en este contexto, expresando su alarma por las incesantes violaciones y conculcaciones del
derecho a la libertad de opinión y de expresión de que son objeto, en particular por el aumento
de las agresiones y los asesinatos perpetrados contra periodistas y otros trabajadores de los
medios de comunicación, incluidas las mujeres periodistas y los periodistas que informan
sobre situaciones de conflicto y sobre cuestiones relacionadas con el medio ambiente y el
clima, así como contra los defensores de los derechos humanos, incluidas las defensoras de
los derechos humanos y los que se ocupan de cuestiones ambientales,
Teniendo en cuenta que los periodistas y otros trabajadores de los medios de
comunicación pueden enfrentarse a riesgos específicos en relación con su trabajo debido a
formas múltiples e interrelacionadas de discriminación,
Poniendo de relieve que una labor informativa sin censura ni trabas y la capacidad de
los periodistas para trabajar con seguridad y sin miedo no solo forman parte integrante del
derecho a la libertad de opinión y de expresión, sino que también son fundamentales para
hacer frente a la información errónea y la desinformación, incluso en situaciones de crisis o
conflicto armado, y que debe permitirse el acceso de los periodistas y otros trabajadores de
los medios de comunicación a las zonas afectadas por conflictos, garantizando al mismo
tiempo su protección como civiles de conformidad con el derecho internacional humanitario,
y observando que los ataques directos contra periodistas constituyen una grave violación de
los Convenios de Ginebra,
Poniendo de relieve también la importancia de la conectividad digital para garantizar
la continuidad de los servicios esenciales, especialmente en una situación de crisis o conflicto
armado, y subrayando la importancia del acceso a una Internet libre, abierta, interoperable,
fiable, segura y protegida,
Profundamente preocupado ante todos los intentos de silenciar a los periodistas, a
otros trabajadores de los medios de comunicación y a los defensores de los derechos
humanos, por ejemplo con leyes que pueden utilizarse para penalizar la expresión y mediante
el uso indebido de leyes excesivamente amplias o imprecisas para reprimir la libertad de
expresión, entre ellas las leyes sobre la difamación y el libelo, las leyes sobre la información
engañosa y la desinformación, o las leyes contra el terrorismo y el extremismo, cuando estas
no se ajustan a las normas internacionales de derechos humanos, así como ante los intentos
extraterritoriales de silenciar e intimidar a los periodistas, a otros trabajadores de los medios
de comunicación y a los defensores de los derechos humanos, entre otros titulares de
derechos,
Expresando suma preocupación por el creciente uso de las demandas estratégicas
contra la participación pública, incluidas las interpuestas por empresas, a fin de ejercer
presión sobre los periodistas, otros trabajadores de los medios de comunicación, las
organizaciones de la sociedad civil y los defensores de los derechos humanos, intimidarlos,
agotar sus recursos y minar su moral y, de ese modo, impedirles que lleven a cabo su labor,
entre otras cosas en relación con asuntos de interés público,
Reconociendo que la existencia de unos medios de comunicación, tanto digitales
como tradicionales, que sean libres, independientes, plurales y diversos es importante para
construir unas sociedades y democracias inclusivas y fomentar su adecuado funcionamiento,
promover que la ciudadanía esté informada, favorecer el estado de derecho y la participación
en los asuntos públicos y responsabilizar a las instituciones y cargos públicos de sus actos,
en particular durante los procesos democráticos y en todas las fases de las elecciones, y
denunciando la corrupción,
Reconociendo la responsabilidad primordial de los Estados, como principales garantes
de derechos, de promover y proteger los derechos humanos tanto dentro como fuera de
Internet, incluido el derecho a la libertad de opinión y de expresión, y la importancia de su
apoyo a las iniciativas pertinentes que refuercen la resiliencia de las sociedades frente a los
efectos negativos de la desinformación y la información errónea a todos los niveles, en
particular mediante la alfabetización digital, mediática e informacional y a través de la
inclusión, el entendimiento intercultural, la verificación de la información y la adopción de
soluciones tecnológicas transparentes y responsables,
GE.24-12694
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