Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes
A/RES/71/1
ven obligados a emplear los servicios de grupos delictivos, incluidos los traficantes
de personas, y otros pueden caer en manos de esos grupos o convertirse en víctimas
de la trata. Incluso después de llegar a su destino, les esperan un recibimiento
incierto y un futuro precario.
10. Estamos decididos a salvar vidas. El desafío que enfrentamos es, ante todo,
moral y humanitario. Estamos decididos también a encontrar soluciones de largo
plazo y sostenibles. Lucharemos con todos los medios a nuestro alcance contra los
abusos y la explotación que sufre el incontable número de refugiados y migrantes
que se encuentran en situación vulnerable.
11. Reconocemos que compartimos la responsabilidad de gestionar los grandes
desplazamientos de refugiados y migrantes de manera humana, respetuosa,
compasiva y centrada en las personas. Acometeremos esa tarea mediante la
cooperación internacional, reconociendo al mismo tiempo que hay capacidades y
recursos diversos para responder a esos movimientos. La cooperación internacional
y, en particular, la cooperación entre los países de origen o nacionalidad, de tránsito
y de destino, es ahora más importante que nunca; en este ámbito, una cooperación
en la que todos salen ganando reporta beneficios considerables para la humanidad.
Los grandes desplazamientos de refugiados y migrantes requieren un apoyo amplio
en materia de políticas, asistencia y protección, en consonancia con las obligaciones
que incumben a los Estados en virtud del derecho internacional. Recordamos
también nuestra obligación de respetar plenamente sus derechos humanos y
libertades fundamentales y destacamos que necesitan vivir su vida en condiciones de
seguridad y dignidad. Nos comprometemos a apoyar a las personas afectadas
actualmente, así como a quienes formen parte de grandes desplazamientos en el
futuro.
12. Estamos decididos a abordar las causas profundas de los grandes
desplazamientos de refugiados y migrantes, entre otros medios intensificando las
gestiones para prevenir las situaciones de crisis en las etapas iniciales, sobre la base
de la diplomacia preventiva. También haremos frente a esas causas mediante la
prevención y la solución pacífica de los conflictos, una mayor coordinación de las
actividades de asistencia humanitaria, desarrollo y consolidación de la paz, la
promoción del estado de derecho en los planos nacional e internacional y la
protección de los derechos humanos. De manera análoga, nos ocuparemos de los
desplazamientos causados por la pobreza, la inestabilidad, la marginación y la
exclusión y la falta de oportunidades económicas y de desarrollo, prestando especial
atención a las poblaciones más vulnerables. Trabajaremos con los países de origen
para reforzar su capacidad.
13. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Todo
ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad
jurídica. Recordamos que las obligaciones que hemos contraído en virtud del
derecho internacional prohíben todo tipo de discriminación por motivos de raza,
color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o
social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Sin embargo, en
muchas partes del mundo observamos, con gran preocupación, respuestas cada vez
más xenófobas y racistas ante los refugiados y los migrantes.
14. Condenamos enérgicamente los actos y las manifestaciones de racismo,
discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia contra los
refugiados y los migrantes, así como los estereotipos que se les suelen aplicar,
especialmente los basados en la religión o las creencias. La diversidad enriquece a
todas las sociedades y contribuye a la cohesión social. La demonización de los
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