Erradicar la pobreza rural a fin de implementar
la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible
A/RES/78/165
concibiendo y aplicando estrategias de recuperación sostenibles e inclusivas para
acelerar el progreso hacia la plena implementación de la Agenda 2030 y ayudar a
reducir el riesgo de perturbaciones, crisis y pandemias futuras y a crear resiliencia
frente a ellas, incluso fortaleciendo los sistemas de salud y logrando la cobertura
sanitaria universal, y reconociendo que el acceso equitativo y oportuno de todos a
vacunas, tratamientos y pruebas diagnósticas contra la COVID -19 seguros, de
calidad, eficaces y asequibles es parte esencial de una respuesta mundial basada en la
unidad, la solidaridad, la cooperación multilateral renovada y el principio de no dejar
a nadie atrás,
Observando que la proporción de personas pobres de las zonas rurales respecto
del total de población que vive en la pobreza aumentó en más de dos puntos
porcentuales entre 2015 y 2018, lo que pone de manifiesto las adversidades y los
desafíos en la lucha contra la pobreza rural, incluso antes de la pandemia, y la
necesidad de acelerar la acción hacia la erradicación de la pobreza, y reconociendo
que atajar la pobreza rural es fundamental para cumplir el Objetivo de Desarrollo
Sostenible 1 de la Agenda 2030, así como la mayoría de los otros Objetivos, ya que
el 70 % de las metas requieren la aplicación de medidas en las zonas rurales,
Poniendo de relieve que los efectos de la pandemia de COVID-19 en el
desarrollo sostenible han aumentado el número de personas que viven en la pobreza
en todo el mundo y perturbado, entre otras cosas, el funcionamiento normal de los
mercados abiertos, la conectividad de la cadena mundial de suministro y el flujo de
bienes esenciales, lo que ha obstaculizado la lucha contra la pobreza y hecho más
urgente la necesidad de impulsar la acción y ejecución para erradicar la pobreza en
todas sus formas y dimensiones, en particular en las zonas rurales, donde viven la
mayoría de las personas en situación de pobreza extrema, destacando que las
desigualdades mundiales de acceso a las vacunas contra la COVID -19, acaparadas en
gran medida por los países de ingreso alto y poco accesibles para los países de ingreso
bajo, ponen aún más en riesgo la salud de los pobres de las zonas rurales, y acogiendo
con beneplácito a este respecto que los Momentos ODS de 2020, 2021 y 2022 hagan
hincapié en la pobreza y la desigualdad, en el cambio climático y un planeta saludable
y en el logro de la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y las
niñas,
Tomando nota de los esfuerzos de la Presidencia de la Asamblea General en su
septuagésimo cuarto período de sesiones para poner en marcha la Alianza para la
Erradicación de la Pobreza, que es oportuna y significativa y sigue sirviendo de
plataforma para el intercambio de ideas, políticas y buenas prácticas sobre la
erradicación de la pobreza, y destacando la importancia de tratar en estos foros el
tema de la pobreza, incluida la pobreza rural, dado que es posible que los pobres de
las zonas rurales estén menos preparados para hacer frente a los efectos de la
pandemia de COVID-19 y de múltiples crisis y para recuperarse de ellas y tengan
menor acceso a un saneamiento adecuado, alimentación y nutrición, agua, servicios
de atención de la salud, educación, Internet, tecnología de la información y las
comunicaciones, protección social, servicios financieros e infraestructura pública,
Encomiando los esfuerzos desplegados y los notables avances logrados por los
países en desarrollo en la erradicación de la pobreza rural, pero observando con
preocupación que sigue habiendo deficiencias fundamentales, a saber: falta de datos
adecuados; inversión insuficiente en desarrollo agrícola y rural; formación escasa e
inadecuada de capital humano que se ajuste a los medios de vida rurales; fuentes de
ingresos inadecuadas, lo que incluye las escasas oportunidades de generación de
ingresos no agrícolas; falta de capacidad productiva y transformación de la
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