A/HRC/RES/53/28
Reconociendo que el desarrollo y la efectividad de los derechos humanos y las
libertades fundamentales son interdependientes y se refuerzan mutuamente,
Reafirmando que la prioridad de cada Estado es satisfacer la aspiración de las personas
a una vida mejor, y que es importante lograr un desarrollo inclusivo y sostenible,
Reconociendo que, si bien es necesario tener en cuenta la importancia de las
particularidades nacionales y regionales y de los diversos contextos históricos, culturales y
religiosos, los Estados, independientemente de cuál sea su sistema político, económico y
cultural, tienen el deber de promover y proteger todos los derechos humanos y las libertades
fundamentales,
Acogiendo con beneplácito la aprobación de la Agenda 2030, que incluye un conjunto
de objetivos y metas de desarrollo sostenible universales y transformadores amplio, de gran
alcance y centrado en las personas, y reafirmando que la Agenda 2030 tiene un alcance y una
importancia sin precedentes y es aceptada por todos los países, teniendo en cuenta las
diferentes realidades, capacidades y niveles de desarrollo de cada uno y respetando sus
políticas y prioridades nacionales; y que sus objetivos y metas son de carácter universal,
integrado e indivisible y conjugan las tres dimensiones del desarrollo sostenible,
Reconociendo que se ha avanzado en el logro de algunos de los objetivos y metas de
desarrollo sostenible, pero no al ritmo requerido para realizar este ambicioso programa y de
manera desigual entre los distintos países y regiones, y poniendo de relieve que es necesario
avanzar urgentemente para alcanzar todas las metas,
Profundamente preocupado por la pérdida de vidas y medios de subsistencia y por la
perturbación de las economías y las sociedades que ha causado la pandemia de enfermedad
por coronavirus (COVID-19), así como por sus efectos negativos en el disfrute de los
derechos humanos en todo el mundo, en particular su impacto desproporcionado en las
personas en situación de vulnerabilidad, incluidas las mujeres, los Pueblos Indígenas, las
comunidades locales, las personas con discapacidad, las personas mayores, los jóvenes y los
niños, y por la posibilidad de que los avances realizados en la implementación de la
Agenda 2030 se reviertan,
Reafirmando que la existencia de la pobreza extrema inhibe el disfrute pleno y
efectivo de los derechos humanos, poniendo de relieve que la erradicación de la pobreza en
todas sus formas y dimensiones, incluida la pobreza extrema, constituye un enorme desafío
para el mundo, así como un requisito indispensable y una prioridad absoluta para el desarrollo
sostenible, y, a este respecto, expresando profunda preocupación por el hecho de que la
pandemia de COVID-19 ha añadido grandes dificultades a los esfuerzos mundiales para
reducir la pobreza,
Reafirmando también que la comunidad internacional debe seguir teniendo como
objetivos prioritarios la mitigación de la pobreza extrema en lo inmediato y su erradicación
en último término, y que deben redoblarse los esfuerzos conjuntos para alcanzarlos,
Afirmando los compromisos de poner fin a la pobreza y el hambre en todas sus formas
y dimensiones, y de velar por que todos los seres humanos puedan desarrollar su potencial
con dignidad, en condiciones de igualdad y en un medio ambiente saludable,
Acogiendo con beneplácito los enormes esfuerzos y logros de los países en la
promoción del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, incluida la pobreza
extrema, especialmente en el contexto de la pandemia de COVID-19, reafirmando que cada
país afronta desafíos específicos en su búsqueda del desarrollo sostenible y la erradicación
de la pobreza, y reconociendo la importancia de apoyar a los países en sus esfuerzos por
erradicar la pobreza en todas sus formas y dimensiones,
Recordando que se insta encarecidamente a los Estados a que se abstengan de
promulgar y aplicar unilateralmente medidas económicas, financieras o comerciales que no
se ajusten al derecho internacional o a la Carta y que impidan la plena consecución del
desarrollo económico y social, particularmente en los países en desarrollo,
Recordando también el reconocimiento de la necesidad de tener en cuenta las
cuestiones emergentes y el desarrollo de nuevas metodologías durante la implementación de
la Agenda 2030, y pidiendo la máxima cooperación internacional para superar los retos que
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GE.23-13990