A/HRC/56/51 y culturales16. El Relator Especial sobre la libertad de religión o de creencias hizo referencia a la existencia de abundantes ejemplos de que, en todas las regiones del mundo, las entidades que amparan sus actos en justificaciones religiosas han abogado ante los Gobiernos y ante el público en general en favor de preservar o imponer leyes y políticas que discriminan directa o indirectamente a las mujeres, las niñas y las personas lesbianas, gais, bisexuales y transgénero (LGBT+)17. El Grupo de Trabajo reitera que no se pueden invocar argumentos enmarcados en la diversidad cultural y la libertad de religión para justificar la negación de derechos o la discriminación contra las mujeres y las niñas18. 17. Varios tipos de crisis, como las políticas, las sociales, las económicas, las de salud pública, las ambientales y las humanitarias, no solo afectan de por sí de manera desproporcionada a las mujeres y las niñas, sino que además se utilizan para erosionar sus derechos19. El Grupo de Trabajo ha observado que el aumento del autoritarismo y las crisis, la codicia desmesurada por los beneficios y la exacerbación de las desigualdades socioeconómicas, que se han agravado desde la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19), así como la instrumentalización de la religión, han contribuido al retroceso de los derechos de las mujeres y las niñas en todos los ámbitos20. Al mismo tiempo, los discursos contrarios al género y los ataques a los derechos de las mujeres y las niñas parecen estrategias de “gestión de crisis”: sirven para mantener, reafirmar o reavivar determinadas jerarquías sociales basadas en el género, la clase y la raza frente a la crisis sistémica de la economía neoliberal transnacional y la geopolítica neocolonial, que han prosperado gracias al “agotamiento” de las mujeres y de la naturaleza21. 18. En algunos contextos, la reacción contra la igualdad de género no es un fenómeno evidente. Como se observa en las respuestas al cuestionario distribuido por el Grupo de Trabajo, en muchas ocasiones adopta formas sutiles, como la obstaculización de la aplicación de las políticas pertinentes, la ausencia o reducción de las asignaciones presupuestarias o el desmantelamiento o falta de financiación de los órganos dedicados a la igualdad de género 22. Puede adoptar formas que promuevan el progreso en un ámbito, pero conlleven costos ocultos o una carga desproporcionada para las mujeres y las niñas en otro. 19. La reacción se ha hecho evidente en manifestaciones extremas de desigualdad de género que no generan una respuesta proporcionada de la comunidad mundial. Una manifestación devastadora del retroceso de la igualdad de género es el apartheid de género, entendido como los actos inhumanos cometidos en el contexto de un régimen institucionalizado de discriminación, opresión y dominación sistemáticas de un grupo sobre otro u otros grupos, por motivos de género, y con la intención de mantener ese régimen 23. El Grupo de Trabajo considera que el caso del Afganistán y la respuesta básicamente inexistente de los Estados es un ejemplo preocupante de reacción contra la igualdad de género. El patrón de violaciones sistemáticas a gran escala de los derechos fundamentales de las mujeres y las niñas en el Afganistán, instigadas por los edictos y políticas discriminatorios y misóginos de los talibanes y sus duros métodos de aplicación, todo ello al servicio de los objetivos políticos de un régimen extremista, constituye un marco institucionalizado de apartheid de género y exige una respuesta inequívoca24. 16 17 18 19 20 21 22 23 24 6 A/HRC/47/38, párr. 48. A/HRC/43/48, párr. 7. A/HRC/47/38, párr. 47. Véase también A/HRC/29/40. Véase A/HRC/47/38. Véase A/HRC/38/46; A/HRC/53/39; y Grupo de Trabajo sobre la cuestión de la discriminación contra las mujeres y las niñas, “Gender equality and gender backlash”. Véase, por ejemplo, Jerker Edström, Alan Greig y Chloe Skinner, “Patriarchal (dis)orders: backlash as crisis management”, en Signs: Journal of Women in Culture and Society, vol. 49, núm. 2 (2023). Véase también Conny Roggeband y Andrea Krizsán, “Democratic backsliding and the backlash against women’s rights: understanding the current challenges for feminist politics”, documento de debate núm. 35 (ONU-Mujeres, 2020). Véanse A/HRC/53/21 y A/HRC/WG.11/40/1. Véase A/HRC/53/21. GE.24-07559

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