A/RES/69/15
Modalidades de Acción Acelerada para los Pequeños
Estados Insulares en Desarrollo (Trayectoria de Samoa)
a las singulares y particulares vulnerabilidades de los pequeños Estados insulares en
desarrollo y asegurar así su desarrollo sostenible.
22. Reafirmamos nuestro compromiso de adoptar medidas urgentes y concretas
para hacer frente a la vulnerabilidad de los pequeños Estados insulares en
desarrollo, incluso mediante la ejecución continuada del Programa de Acción de
Barbados y la Estrategia de Mauricio, y recalcamos que urge encontrar, de manera
concertada, nuevas soluciones a las graves dificultades que afrontan los pequeños
Estados insulares en desarrollo con el fin de ayudarlos a mantener el impulso
conseguido en la ejecución de la Trayectoria de Samoa. Con renovada voluntad
política y un firme liderazgo nos dedicamos a trabajar en una verdadera alianza con
todas las partes interesadas y a todos los niveles. En este contexto, la presente
Trayectoria de Samoa constituye una base para la acción en las esferas prioritarias
convenidas.
Crecimiento económico sostenido y sostenible, inclusivo y equitativo
con trabajo decente para todos
Modelos de desarrollo en los pequeños Estados insulares en desarrollo para lograr
el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza
23. Reconocemos que la capacidad de los pequeños Estados insulares en
desarrollo para mantener un alto nivel de crecimiento económico y creación de
empleo se ha visto perjudicada por los persistentes efectos adversos de la crisis
económica mundial, el declive de la inversión extranjera directa, los desequilibrios
comerciales, el aumento del endeudamiento, la falta de redes adecuadas de
infraestructura de transporte, suministro de energía y tecnologías de la información
y las comunicaciones, la limitada capacidad humana e institucional, y la incapacidad
para integrarse efectivamente en la economía mundial. Las perspectivas de
crecimiento de los pequeños Estados insulares en desarrollo también se han visto
menoscabadas por otros factores, como el cambio climático, los efectos de los
desastres naturales, el elevado costo de la energía importada, la degradación de los
ecosistemas costeros y marinos, y la elevación del nivel del mar.
24. Dada la vital importancia de apoyar los esfuerzos de los pequeños Estados
insulares en desarrollo por construir sociedades y economías resilientes,
reconocemos que, aparte de la riqueza de sus ecosistemas, las personas son su
principal recurso. A fin de lograr un crecimiento sostenido, inclusivo y equitativo,
con empleo pleno y productivo, protección social y creación de trabajo decente para
todos, los pequeños Estados insulares en desarrollo, en alianza con la comunidad
internacional, tratarán de aumentar las inversiones en la educación y capacitación de
sus pueblos. Los migrantes y las comunidades y organizaciones de la diáspora
también desempeñan un importante papel para fomentar el desarrollo en sus
comunidades de origen. Son asimismo cruciales las políticas macroeconómicas
racionales y la gestión económica sostenible, la previsibilidad fiscal, la certidumbre
de las inversiones y las normativas, la obtención y concesión responsable de
préstamos y la sostenibilidad de la deuda, así como la necesidad de hacer frente a
las elevadas tasas de desempleo, particularmente entre los jóvenes, las mujeres y las
personas con discapacidad.
25. Afirmamos que, para lograr el desarrollo sostenible en sus tres dimensiones,
que es nuestro objetivo general, cada país puede elegir entre diferentes enfoques,
visiones de futuro, modelos y herramientas en función de sus circunstancias y
prioridades nacionales. A este respecto, consideramos que la economía verde en el
contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza es una de las
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