A/HRC/RES/57/5
Teniendo presente que la lucha contra la corrupción a todos los niveles desempeña un
papel importante en la promoción y protección de los derechos humanos y en el proceso de
creación de instituciones que sean sostenibles y efectivas, rindan cuentas de sus actos y sean
transparentes a fin de lograr el pleno disfrute de los derechos humanos,
Reconociendo que la comunidad internacional es cada vez más consciente de los
efectos nocivos que tiene la corrupción generalizada en los derechos humanos, pues debilita
las instituciones, erosiona la confianza de la población en la administración pública y limita
la capacidad de los Gobiernos para cumplir todas sus obligaciones en materia de derechos
humanos,
Reconociendo también que las medidas efectivas de lucha contra la corrupción y la
protección de los derechos humanos, entre otras cosas mediante la intensificación de la
transparencia y la rendición de cuentas en la administración pública, se refuerzan
mutuamente,
Recordando la resolución 10/1 de la Conferencia de los Estados Partes en la
Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, de 15 de diciembre de 2023, en la
que la Conferencia exhortó a los Estados partes a que se esforzaran por que se dieran las
condiciones necesarias para que las personas y los grupos ajenos al sector público, como la
sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales, las organizaciones comunitarias, el
sector privado, los círculos académicos y los medios de comunicación, contribuyeran
eficazmente a la consecución de los objetivos de la Convención, incluida la capacidad para
actuar de forma independiente y sin temor a represalias por su labor de prevención y lucha
contra la corrupción a ese respecto, de conformidad con el derecho interno y las respectivas
obligaciones internacionales aplicables, y a que promovieran la participación de la juventud
en la prevención y represión de la corrupción mediante la sensibilización y otras formas de
participación en iniciativas de lucha contra la corrupción,
Recordando también la resolución 10/8 de la Conferencia de los Estados Partes en la
Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, de 15 de diciembre de 2023, en la
que se alentó a los Estados partes a que, de conformidad con su derecho interno, establecieran
y promovieran sistemas confidenciales de denuncia y canales reservados para la presentación
de quejas internas que fueran accesibles, diversificados e inclusivos para facilitar la denuncia
oportuna de los casos de corrupción y garantizar la confidencialidad de la identidad y la
información personal de los denunciantes, entre otras cosas, cuando proceda, permitiendo la
denuncia anónima, y a que utilizasen tecnología innovadora y digital en ese contexto,
teniendo debidamente en cuenta la protección de datos y el derecho a la intimidad,
Reconociendo las oportunidades que ofrecen los datos abiertos y las tecnologías
digitales para reforzar la transparencia y la rendición de cuentas, así como para prevenir,
detectar e investigar la corrupción,
Reconociendo también que la buena gobernanza y la lucha contra la corrupción
desempeñan un papel fundamental en la promoción y protección de los derechos humanos y
en la eliminación de los obstáculos al desarrollo,
Destacando que la buena gobernanza en los planos local, nacional e internacional es
esencial para el crecimiento económico sostenido, el desarrollo sostenible y la erradicación
de la pobreza y el hambre, y reafirmando en este contexto la Agenda 2030,
Observando la labor en curso de varias iniciativas importantes para reforzar las
prácticas de buena gobernanza a nivel nacional, regional e internacional, y teniendo en cuenta
el trabajo que están realizando el sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones
internacionales y regionales competentes en lo que se refiere al papel de la buena gobernanza
en la promoción y protección de los derechos humanos,
Reconociendo la responsabilidad primordial de los Estados, como principales garantes
de derechos, de promover y proteger los derechos humanos en línea y fuera del entorno
digital,
Reconociendo también que la buena gobernanza, incluidas las salvaguardias técnicas
y jurídicas, desempeña un papel fundamental en la mitigación de las repercusiones de las
brechas digitales en los derechos humanos, dentro de los Estados y entre ellos, y que la
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