A/HRC/RES/55/17
intergubernamentales y no gubernamentales, a que promuevan y apoyen la Declaración y el
Programa de Acción sobre una Cultura de Paz y a que hagan todo lo posible para contribuir
a la promoción y el fortalecimiento de una cultura de paz mediante la adopción de medidas
apropiadas y eficaces, de conformidad con sus respectivos mandatos;
5.
Insta a todos los Estados a que tengan en cuenta, en sus políticas nacionales de
derechos humanos pertinentes, un enfoque que integre la promoción de una cultura de paz y
a que garanticen que los esfuerzos desplegados en este sentido sean inclusivos, respondan a
las necesidades de las personas afectadas y estén en consonancia con el derecho internacional
de los derechos humanos;
6.
Invita a los Estados y a todos los interesados pertinentes, entre ellos las
organizaciones internacionales y regionales, incluidos los órganos, organismos
especializados, fondos y programas de las Naciones Unidas, en el marco de sus respectivos
mandatos, los mecanismos internacionales de derechos humanos, las instituciones nacionales
de derechos humanos, la sociedad civil y el sector privado, a que apoyen y promuevan las
sinergias entre una cultura de paz y la promoción y protección de todos los derechos humanos
para todos;
7.
Exhorta a todos los Estados a que garanticen que todas las personas, incluidas
las pertenecientes a minorías nacionales o étnicas, religiosas y lingüísticas, tengan la
oportunidad de contribuir a la promoción y el fortalecimiento de una cultura de paz;
8.
Alienta a los Estados y a las organizaciones regionales e internacionales a que
reconozcan y apoyen el importante papel que desempeñan las instituciones nacionales de
derechos humanos y la sociedad civil, incluidas las organizaciones dirigidas por mujeres y
jóvenes, para que se impliquen plenamente en la promoción y el fortalecimiento de una
cultura de paz y la educación en derechos humanos;
9.
Alienta a todos los Estados y a las organizaciones regionales e internacionales,
incluidos los órganos de las Naciones Unidas, en particular la Oficina del Alto Comisionado
de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, las organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales y las instituciones nacionales de derechos
humanos, a que contribuyan activamente a apoyar la educación para la paz y la educación en
derechos humanos como instrumentos para promover una cultura de paz;
10.
Exhorta a todos los Estados a que inviertan en la educación de la primera
infancia como contribución fundamental al desarrollo de sociedades más pacíficas, y los insta
a que impartan en las escuelas una educación apropiada para cada edad que fomente una
cultura de paz y no violencia e incluya lecciones sobre comprensión mutua, respeto,
tolerancia y derechos humanos;
11.
Exhorta también a todos los Estados a que garanticen unos medios de
comunicación libres, independientes, plurales y diversos y reconozcan y apoyen la función
educativa e informativa que desempeñan a la hora de contribuir a la promoción de los
derechos humanos y una cultura de paz, construir y apoyar el funcionamiento de sociedades
del conocimiento y democracias inclusivas y pacíficas, una ciudadanía informada, el estado
de derecho y la participación en los asuntos públicos, exigir responsabilidades a las
instituciones y los funcionarios públicos y fomentar el diálogo intercultural, la paz y la buena
gobernanza;
12.
Exhorta a todos los Estados y al sistema de las Naciones Unidas a que
garanticen la participación plena, igualitaria, significativa y segura de las mujeres y las niñas,
así como de los jóvenes, en el fortalecimiento y la promoción de una cultura de paz;
13.
Hace notar con aprecio las iniciativas y medidas prácticas de los organismos
competentes de las Naciones Unidas, como la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, la
Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las
Mujeres y la Universidad para la Paz, así como sus actividades encaminadas a seguir
promoviendo una cultura de paz, en particular la promoción de la educación para la paz y las
actividades relacionadas con ámbitos concretos que se señalan en el Programa de Acción
sobre una Cultura de Paz, y los alienta a que, en el marco de sus respectivos mandatos,
prosigan esa labor, la fortalezcan y la amplíen aún más;
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GE.24-06309