A/HRC/38/47
veces los intermediarios exigen a las mujeres afectadas que revelen su identidad, lo que
puede ponerlas en riesgo de sufrir daños graves. Por esta razón, la política ha sido objeto de
fuertes críticas por parte de algunos grupos de la sociedad civil. En respuesta a estas
críticas, Facebook ha modificado ligeramente su política y ahora exige que los denunciantes
proporcionen cierta medida de prueba. En este contexto, las salvaguardias de los derechos
humanos contra la censura arbitraria por los intermediarios son fundamentales 45.
76.
En general, las empresas parecen reacias a denunciar el contenido señalado y
suprimido, y en virtud de qué criterios establecidos por ellas mismas. Aunque se han hecho
algunos intentos, la transparencia en la adopción de decisiones y la aplicación de las normas
para garantizar la rápida presentación de denuncias de violencia de género en las
plataformas es limitada46.
77.
Si bien es esencial mantener el anonimato de los usuarios, la identificación de los
autores es necesaria si ha de abordarse la violencia en línea por razón de género. El acceso
a la justicia requiere procesos de identificación y la capacidad de vincular los
identificadores digitales, como una dirección IP, con los dispositivos y los autores
materiales, por un poder judicial independiente. Un conjunto de instrumentos jurídicos
cuidadosamente adaptados a este fin podría facilitar el proceso de identificación.
4.
Iniciativas jurídicas nacionales para abordar la violencia en línea y facilitada
por las tecnologías de la información y las comunicaciones contra las mujeres
y las niñas
78.
Algunos casos de violencia en línea contra la mujer han atraído la atención de los
medios de comunicación y han dado lugar a importantes debates sobre la necesidad de
reformas legislativas, incluida la aprobación de leyes específicas; por ejemplo, la
publicación en línea de imágenes de carácter sexual que provocó el trágico suicidio de unas
jóvenes47 ha suscitado un debate sobre la necesidad de reformas legislativas, como la
aprobación de leyes específicas.
79.
En vista de la velocidad con que pueden cometerse actos de violencia en línea contra
la mujer, las víctimas requieren una rápida asistencia de mecanismos de protección jurídica
efectiva, recursos y reparaciones. Sin embargo, lo cierto es que muchos Estados no
disponen de un marco jurídico integral para combatir y prevenir la violencia contra la
mujer, en particular con respecto a disposiciones específicas sobre la violencia en línea
contra la mujer y facilitada por las TIC, y tampoco se han adherido a todos los tratados
fundamentales de derechos humanos. Esto crea múltiples obstáculos para el acceso a la
justicia de las mujeres víctimas y transmite a los autores una sensación de impunidad.
80.
Algunos Estados han actualizado sus marcos jurídicos vigentes para hacer frente a la
violencia en línea contra la mujer. Los instrumentos jurídicos que se usan con mayor
frecuencia en este sentido son leyes contra la ciberdelincuencia, leyes penales, leyes sobre
la violencia doméstica y la violencia contra la mujer, sobre el discurso de odio y sobre la
protección de datos y la privacidad.
81.
En algunos contextos jurídicos, las leyes vigentes pueden ser suficientemente
amplias y flexibles para aplicarse a algunas formas de violencia en línea, pero esto no
sucede en todas partes. Cuando no existe un derecho especializado, las víctimas se ven
obligadas a demandar a los autores a través de diversos delitos conexos que tal vez no sean
suficientes; por ejemplo, algunas víctimas han presentado reclamaciones en virtud de leyes
relativas a la protección de la vida privada o la difamación. En los casos en que existen
lagunas en las leyes penales, las víctimas han intentado interponer recursos por medios
civiles, lo cual no abarca adecuadamente sus derechos a la justicia y a una reparación, y
contribuye a la persistencia de la impunidad.
45
46
47
18
Véase IT for Change, “Technology-mediated Violence against Women in India”, enero de 2017.
Véase “# ToxicTwitter: Violence and Abuse against Women Online”, Amnistía Internacional, marzo
de 2018.
Por ejemplo, en el Canadá el suicidio de dos niñas llevó al Gobierno a aprobar, en 2015, el proyecto
de ley C-13 sobre la distribución no consentida de imágenes íntimas.
GE.18-09877