A/HRC/38/47
indígenas20, las mujeres lesbianas, bisexuales y transgénero 21, las mujeres con discapacidad
y las mujeres de grupos marginados, son especialmente objeto de violencia facilitada por
las TIC (véase A/HRC/35/9).
29.
Las defensoras de los derechos humanos, las periodistas y las mujeres que participan
en actividades políticas son objeto de ataques directos, y amenazadas, acosadas y hasta
asesinadas por su labor. Reciben amenazas en línea, generalmente de carácter misógino, a
menudo de índole sexual y específicamente relacionadas con el género. La naturaleza
violenta de estas amenazas a menudo conduce a la autocensura. Algunas de ellas han
recurrido al uso de seudónimos, mientras que otras mantienen perfiles bajos en línea, un
enfoque que puede tener un efecto perjudicial en su vida profesional y reputación. Otras
deciden suspender, desactivar o suprimir sus cuentas en línea en forma permanente, o
abandonar la profesión por completo. En última instancia, los abusos en línea contra las
mujeres periodistas y las mujeres en los medios de comunicación son un ataque directo a la
visibilidad de las mujeres y su participación plena en la vida pública22. A su vez, el
anonimato de los autores aumenta el temor a la violencia, lo que ha dado lugar a la
sensación de inseguridad y angustia de las víctimas. Además de los efectos en las personas,
una grave consecuencia de la violencia de género en línea y facilitada por las TIC es una
sociedad en que las mujeres ya no se sienten seguras en línea o fuera de línea, debido a la
impunidad generalizada de los autores de la violencia de género 23. La violencia en línea
contra la mujer no solo viola el derecho de la mujer a llevar una vida libre de violencia y a
participar en línea, sino que también socava el ejercicio democrático y la buena gobernanza
y, por lo tanto, crea un déficit democrático.
3.
Manifestaciones
30.
Si bien muchas formas de violencia en línea no son completamente nuevas, adoptan
distintas formas y afectan a las mujeres y las niñas en forma múltiples y diversas debido a
la especificidad de los tipos de tecnología de la información y las comunicaciones, como la
rápida expansión (“viral”), la posibilidad de búsquedas globales y la persistencia, la
replicabilidad y la escalabilidad de la información, lo cual también facilita el contacto de
los agresores con las mujeres a las que agreden, así como la victimización secundaria24. La
tecnología ha transformado muchas formas de violencia de género en algo que puede
cometerse a distancia, sin contacto físico y que va más allá de las fronteras mediante el uso
de perfiles anónimos para intensificar el daño a las víctimas. Todas las formas de violencia
de género en línea se utilizan para controlar y atacar a las mujeres y mantener y reforzar las
normas, los papeles y las estructuras patriarcales, y una relación de poder desigual. Esto es
especialmente evidente en casos de violencia, amenazas y hostigamiento como
consecuencia de discursos o expresiones relacionados con la igualdad de género y el
feminismo, o de agresiones a defensores de los derechos de la mujer a causa de su labor.
31.
Las TIC pueden utilizarse directamente como medios para hacer amenazas digitales
e incitar a la violencia de género, así como amenazas de violencia física y/o sexual,
violación, asesinato, comunicaciones en línea no deseadas y que constituyen acoso, o
incluso alentar a otros a infligir daños físicos a mujeres. También pueden entrañar la
difusión de mentiras que perjudican la reputación, sabotaje electrónico en forma de correo
basura y virus malignos, suplantación de la identidad de la víctima en línea y envío de
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21
22
23
24
GE.18-09877
Véase Asociación para el Progreso de las Comunicaciones, “Erotics: Sex, rights and the internet”,
2011; Jane Bailey y Sara Shayan, “Missing and murdered indigenous women crisis: technological
dimensions”, Canadian Journal of Women and the Law, vol. 28, núm. 2, (2016).
Witness Media Lab, Capturing Hate: Eyewitness Videos Provide New Source of Data on Prevalence
of Transphobic Violence (2016).
Véase Oficina del Representante para la Libertad de los Medios de Comunicación de la Organización
para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), New Challenges to Freedom of Expression:
Countering Online Abuse of Female Journalists (OSCE, Viena, 2016), y Comité para la Protección de
los Periodistas, Attacks on the Press, número de 2016, Gender and Media Freedom Worldwide.
Véase Foro para la Gobernanza de Internet, Best Practice Forum on Gender and Access, 2016.
Véase Danah Boyd, “Social Network Sites as Networked Publics: Affordances, Dynamics, and
Implications”, en Networked Self: Identity, Community and Culture on Social Network Sites
(Routledge, Nueva York, 2011), págs. 39 a 58.
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