A/HRC/44/51
En los países de renta baja, el 92 % de las mujeres están empleadas en el sector informal
(en comparación con el 87,5 % de los hombres), con escaso acceso a la gran cantidad de
derechos laborales y de protección social que se confieren a los trabajadores que tienen un
contrato de empleo formal5. Se observan brechas de género particularmente marcadas en la
proporción de personas empleadas en el sector informal que trabajan sin percibir un salario
o remuneración directos, como, por ejemplo, los trabajadores familiares no remunerados en
explotaciones agrícolas y empresas familiares (el 28,1 % de las mujeres frente al 8,7 % de
los hombres)6. La falta de inversión de los Gobiernos en servicios públicos e
infraestructuras que ahorran tiempo, así como los persistentes recortes de financiación
(como consecuencia de las condicionalidades que imponen las instituciones financieras
internacionales), suelen acarrear repercusiones más graves para las trabajadoras del sector
informal.
13.
La discriminación estructural, que comprende, entre otros aspectos, la persistencia
de los estereotipos de género y de expectativas, normas y actitudes con sesgo de género,
continúa siendo un obstáculo importante. La discriminación durante el embarazo sigue
siendo una experiencia común para muchas mujeres, que implica que sean despedidas o
trasladadas a puestos peor remunerados o que se les nieguen oportunidades de ascenso.
Además, la falta de acceso a servicios y derechos sexuales y reproductivos priva a las
mujeres de la posibilidad de tomar decisiones autónomas sobre el embarazo y la
maternidad, lo que repercute en sus resultados en materia de empleo y en su
responsabilidad en el trabajo de cuidados no remunerado. En términos mundiales, las
mujeres realizan el triple de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que los
hombres, lo que refleja estereotipos discriminatorios basados en el sexo y el género que
feminizan este trabajo. En todo el mundo, 606 millones de mujeres en edad de trabajar
(el 21,7 %) se dedican a tiempo completo al trabajo de cuidados no remunerado, en
comparación con 41 millones de hombres (el 1,5 %)7.
14.
A pesar de que una mayor proporción de mujeres reciben educación, la segregación
ocupacional y sectorial sigue estando profundamente arraigada en todo el mundo, y las
mujeres siguen concentrándose en trabajos y sectores mal remunerados, con perspectivas
limitadas de desarrollo profesional. La brecha salarial de género a nivel mundial se sitúa en
un inalterable 20 % y es mayor en el caso de las mujeres que sufren formas múltiples e
interseccionales de discriminación. La desventaja sistémica que padecen las madres en sus
puestos de trabajo contribuye a una mayor brecha salarial y a una drástica reducción en sus
ahorros para la jubilación o en sus aportaciones a planes de pensiones, lo que se conoce
como “penalización por maternidad”. A escala mundial, solo el 27,1 % de los directivos
son mujeres, cifra que ha cambiado muy poco en los últimos 27 años8. Estos datos no solo
reflejan las persistentes barreras a las que hacen frente las mujeres, sino también el escaso
valor social atribuido al trabajo que estas realizan.
15.
La violencia de género y el acoso en el lugar de trabajo continúan situándose en
niveles estremecedores. En los últimos años, un número sin precedentes de mujeres han
hablado abiertamente de la violencia y el acoso sexuales que han sufrido y de los sistemas
de poder y dominación que durante mucho tiempo las han silenciado. Si bien los datos
mundiales recientes son limitados, un estudio realizado a escala de la Unión Europea
en 2014 reveló que una de cada dos mujeres (el 55 %) ha sido víctima de acoso sexual por
lo menos una vez desde la edad de 15 años. De ellas, el 32 % indicó que el autor era alguien
de su entorno laboral (como un compañero, un jefe o un cliente) 9. Las mujeres que se
dedican a formas vulnerables de trabajo informal, como las trabajadoras domésticas, las
5
6
7
8
9
GE.20-05688
OIT, Mujeres y hombres en la economía informal: Un panorama estadístico, tercera edición
(Ginebra, 2018).
Ibid.
OIT, Un paso decisivo hacia la igualdad de género: En pos de un mejor futuro del trabajo para todos
(Ginebra, 2019).
Ibid.
Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, Violence against Women: an EU-Wide
Survey – Main Results (Violencia de género contra las mujeres: una encuesta a escala de la UE)
(Luxemburgo, Oficina de Publicaciones de la Unión Europea, 2014).
5