A/RES/55/65
constituye uno de los pilares de la nueva estrategia mundial, y reafirmando la
necesidad de programas de reducción de la demanda,
Destacando igualmente la importancia de la reducción de la oferta como parte
integrante de una estrategia equilibrada de lucha contra las drogas basada en los
principios establecidos en el Plan de Acción sobre cooperación internacional para la
erradicación de los cultivos ilícitos para la producción de drogas y el desarrollo
alternativo 6, reafirmando la necesidad de programas alternativos de desarrollo que
sean sostenibles, observando con beneplácito los logros de algunos Estados en la
erradicación de esos cultivos ilícitos e invitando a todos los demás Estados a que
tomen disposiciones similares,
Subrayando el papel que cabe a la Comisión de Estupefacientes como principal
órgano normativo de las Naciones Unidas en cuestiones de fiscalización de drogas,
el papel rector y la encomiable labor del Programa de las Naciones Unidas para la
Fiscalización Internacional de Drogas como centro principal de la acción
multilateral concertada y el importante papel de la Junta Internacional de
Fiscalización de Estupefacientes como órgano de vigilancia independiente,
conforme se estipula en los tratados internacionales de fiscalización de drogas,
Reconociendo los intentos de todos los países, en particular los que producen
estupefacientes para usos científicos y medicinales, y de la Junta Internacional de
Fiscalización de Estupefacientes de impedir que esas sustancias se desvíen a
mercados ilícitos y mantener la producción a un nivel acorde con la demanda lícita,
de conformidad con lo dispuesto en la Convención Única de 1961 sobre
Estupefacientes 7 y el Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971 8,
Reconociendo también que el problema de la producción y el tráfico ilícitos de
estupefacientes y sustancias sicotrópicas muchas veces está relacionado con los
problemas del desarrollo y que esa relación y el fomento del desarrollo económico
de los países afectados por el comercio ilícito de drogas requieren, en el contexto de
la responsabilidad compartida, la adopción de medidas apropiadas, inclusive una
mayor cooperación internacional en apoyo de actividades de desarrollo alternativo y
sostenible, en las zonas afectadas de esos países, que se han fijado como objetivo la
reducción y eliminación de la producción ilícita de drogas,
Subrayando que el respeto de todos los derechos humanos es y debe ser un
componente esencial de las medidas que se tomen para combatir el problema de las
drogas,
Velando por que el hombre y la mujer se beneficien por igual y sin ningún tipo
de discriminación de las estrategias contra el problema mundial de las drogas,
mediante su participación en todas las etapas de los programas y de la formulación
de políticas,
Reconociendo que la utilización de la Internet abre nuevas oportunidades y
plantea nuevos problemas para la cooperación internacional en la lucha contra el uso
indebido y la producción y el tráfico ilícitos de drogas, y reconociendo también la
necesidad de una mayor cooperación entre los Estados y del intercambio de
información, incluida la relativa a las experiencias nacionales, sobre la forma de
contrarrestar la utilización de la Internet para fomentar el uso indebido y el tráfico
6
Resolución S–20/4 E.
Naciones Unidas, Recueil des Traités, vol. 520, No. 7515.
8
Ibíd., vol. 1019, No. 14956.
7
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