A/RES/71/256
Nueva Agenda Urbana
marginales y asentamientos informales, afectan tanto a los países desarrollados
como a los países en desarrollo y que la organización espacial, la accesibilidad y el
diseño de los espacios urbanos, así como la infraestructura y la prestación de
servicios básicos, junto con las políticas de desarrollo, pueden promover la cohesión
social, la igualdad y la inclusión, u obstaculizarlas.
26. Nos comprometemos a fomentar un desarrollo urbano y rural centrado en las
personas, que proteja el planeta y tenga en cuenta la edad y el género, así como a
hacer realidad todos los derechos humanos y libertades fundamentales, facilitando la
convivencia, poniendo fin a todas las formas de discriminación y violencia y
empoderando a todas las personas y comunidades, facilitando al mismo tiempo su
participación plena y significativa. Nos comprometemos también a promover la
cultura y el respeto de la diversidad y la igualdad como elementos clave de la
humanización de nuestras ciudades y asentamientos humanos.
27. Reafirmamos nuestra promesa de asegurar que nadie se quede atrás y nos
comprometemos a promover el acceso equitativo a las oportunidades y los
beneficios que puede ofrecer la urbanización y que permiten a todos los habitantes,
independientemente de si viven en asentamientos formales o informales, llevar una
vida decente, digna y plena y realizar todo su potencial humano.
28. Nos comprometemos a asegurar el pleno respeto de los derechos humanos de
los refugiados, los desplazados internos y los migrantes, con independencia de su
situación migratoria, y a brindar apoyo a las ciudades que los acogen en el espíritu
de la cooperación internacional, teniendo en cuenta las circunstancias nacionales y
reconociendo que, si bien el movimiento de grandes poblaciones hacia las ciudades
plantea diversos problemas, también puede aportar importantes contribuciones
sociales, económicas y culturales a la vida urbana. Nos comprometemos además a
fortalecer las sinergias entre la migración internacional y el desarrollo en los planos
mundial, regional, nacional, subnacional y local, garantizando la seguridad, el orden
y la regularidad de las migraciones por medio de política s migratorias planificadas y
bien gestionadas, y a apoyar a las autoridades locales en el establecimiento de
marcos que permitan la contribución positiva de los migrantes a las ciudades y el
fortalecimiento de los vínculos entre las zonas urbanas y rurales.
29. Nos comprometemos a fortalecer la función de coordinación de los gobiernos
nacionales, subnacionales y locales, según proceda, y su colaboración con otras
entidades públicas y organizaciones no gubernamentales en la prestación de
servicios sociales y básicos para todos, incluida la generación de inversiones en las
comunidades que sean más vulnerables a los desastres y para las afectadas por crisis
humanitarias recurrentes y prolongadas. Nos comprometemos además a promover
servicios adecuados, alojamiento y oportunidades de trabajo decente y productivo
para las personas afectadas por crisis en entornos urbanos y a colaborar con las
comunidades y los gobiernos locales para determinar las oportunidades de
participación y encontrar soluciones locales duraderas y dignas, velando al mismo
tiempo por que la asistencia llegue a las personas afectadas y a las comunidades de
acogida con el fin de evitar la regresión de su desarrollo.
30. Reconocemos la necesidad de que los Gobiernos y la sociedad civil sigan
apoyando la prestación de servicios urbanos resilientes durante los conflictos
armados. Reconocemos también la necesidad de reafirmar el pleno respeto del
derecho internacional humanitario.
31. Nos comprometemos a promover políticas en materia de vivienda a nivel
nacional, subnacional y local que respalden la realización progresiva del derecho a
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