Declaración Política sobre el VIH y el SIDA: en la vía rápida para acelerar
la lucha contra el VIH y poner fin a la epidemia del SIDA para 2030
A/RES/70/266
asumidos en la Declaración de Compromiso en la Lucha contra el VIH/SIDA
de 2001 y en las declaraciones políticas sobre el VIH/SIDA de 2006 y 2011 y
cumpliendo plenamente los compromisos, objetivos y metas contenidos en la
presente Declaración;
56. Nos comprometemos a lograr las metas fijadas para 2020 trabajando para
reducir el número de personas que contraen el VIH a menos de 500.000 al año y el
de personas que mueren por causas relacionadas con el SIDA a menos de 500.000 al
año, así como a eliminar el estigma y la discriminación relacionados con el VIH;
57. Nos comprometemos a diferenciar las respuestas al SIDA, basándolas en la
implicación y el liderazgo de los países, las prioridades locales, los factores
promotores, las vulnerabilidades, los factores agravantes, las poblaciones afectadas
y la información estratégica y las pruebas, y a establecer objetivos cuantitativos
ambiciosos, cuando proceda y en función del contexto epidemiológico y social,
adaptándolos a las circunstancias nacionales a fin de apoyarlos;
58. Reconocemos que el logro de las metas de acción rápida puede apoyar los
esfuerzos mundiales para erradicar todas las formas de la pobreza y la desigualdad,
y para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que son universales, integrale s
e indivisibles, por lo que debemos asignar recursos y diversificarlos para acelerar la
respuesta al SIDA y avanzar en cinco esferas estratégicas relacionadas con el VIH,
reconociendo también que la inversión en esfuerzos para cumplir una amplia gama
de metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible apoyará los destinados a
erradicar la epidemia del SIDA;
Importancia crítica de la concentración y diversificación de los recursos en la
etapa inicial para acelerar la respuesta al SIDA
59 a). Nos comprometemos a aumentar las inversiones en la etapa inicial con
objeto de alcanzar las metas de acción rápida para 2020, un hito fundamental hacia
la meta de poner fin a la epidemia del SIDA para 2030 y contribuir positivamente a
una amplia gama de resultados de desarrollo;
59 b). Nos comprometemos a aumentar la financiación de la respuesta al SIDA y a
financiarla plenamente utilizando todas las fuentes posibles, incluidas las fuentes
innovadoras de financiación, y a conseguir destinar unas inversione s financieras a
los países en desarrollo de al menos 26.000 millones de dólares anuales para 2020,
según lo estimado por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el
VIH/SIDA, aumentando constantemente los fondos procedentes de fuentes públicas
y privadas nacionales, en función de la capacidad de cada país, complementados con
asistencia internacional de los sectores público y privado y una mayor solidaridad
mundial, e instamos a todas las partes interesadas a que contribuyan al éxito de la
quinta y ulterior reposición del Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la
Tuberculosis y la Malaria;
59 c). Exhortamos a todas las partes interesadas pertinentes a que cierren la brecha
entre los recursos mundiales disponibles en la actualidad para combatir el VI H y el
SIDA y los recursos necesarios para alcanzar las metas de acción rápida para 2020;
59 d). Reafirmamos nuestro firme compromiso con la aplicación plena y oportuna
de las políticas y medidas concretas de la Agenda de Acción de Addis Abeba a fin de
reducir el déficit mundial de recursos destinados a combatir el VIH y el SIDA y
financiar plenamente la respuesta al VIH y el SIDA con el objetivo de erradicar la
epidemia del SIDA para 2030. En la Agenda de Acción de Addis Abeba se abordan
los recursos nacionales públicos, la actividad financiera y comercial privada
13/30