Declaración Política sobre el VIH y el SIDA: en la vía rápida para acelerar la lucha contra el VIH y poner fin a la epidemia del SIDA para 2030 A/RES/70/266 respetuosas, en plena colaboración con los jóvenes, los padres, los tutores, los cuidadores, los educadores y los proveedores de atención de la salud, a fin de que puedan protegerse de la infección por el VIH; 62 d) . Nos comprometemos a inundar las zonas en las que se registra una alta tasa de incidencia del VIH con una combinación de intervenciones de prevención adaptadas a las necesidades específicas, incluidas la divulgación a través de los medios sociales y tradicionales y de mecanismos dirigidos por homólogos, programas de preservativos masculinos y femeninos, la circuncisión masculina médica voluntaria y medidas eficaces destinadas a reducir al mínimo las consecuencias adversas del uso indebido de drogas para la sociedad y la salud pública, entre ellas programas de terapia asistida por medicación, programas relacionados con el equipo de inyección, profilaxis previa a la exposición para personas con alto riesgo de contraer el VIH, terapia antirretroviral y otras intervenciones pertinentes que previenen la transmisión del VIH, con especial énfasis en los jóvenes, en particular las mujeres jóvenes y las niñas, y a alentar a los asociados internacionales a prestar apoyo financiero y técnico, según proceda; 62 e). Fomentamos unos servicios integrales de prevención del VIH adaptados a los que accedan todas las mujeres y las niñas adolescentes, los migrantes y las poblaciones clave; 62 f). Alentamos a los Estados Miembros con una elevada incidencia del VIH a adoptar todas las medidas necesarias para que el 90% de las personas en riesgo de infección por el VIH dispongan de servicios amplios de prevención, que 3 millones de personas en situación de alto riesgo accedan a la profilaxis previa a la exposición y que otros 25 millones de hombres jóvenes se sometan voluntariamente a la circuncisión médica para 2020 en zonas de alta incidencia del VIH y a asegurar la disponibilidad de 20.000 millones de preservativos en países de ingresos bajos y medianos; 62 g). Nos comprometemos a asegurar que los recursos financieros para la prevención sean suficientes, no constituyan menos de una cuarta parte del gasto mundial medio destinado al SIDA y se destinen específicamente a medidas de prevención basadas en datos empíricos que reflejen las características específicas de la epidemia en cada país, prestando una atención especial a las ubicaciones geográficas, las redes sociales y las poblaciones que corren mayor riesgo de infección por el VIH, conforme al grado en que estas influyan en las nuevas infecciones en cada contexto, a fin de asegurar que los recursos para la prevención del VIH se gasten de la forma más eficaz posible en función de los costos, y a asegurar que se preste una atención especial a las poblaciones de mayor riesgo, dependiendo de las circunstancias locales; 62 h). Nos comprometemos a asegurar que las necesidades y los derechos humanos de las personas con discapacidad se tengan en cuenta al formular todas las respuestas al VIH y que las personas con discapacidad tengan acceso a programas de prevención, tratamiento, atención y apoyo en relación con el VIH, así como a información y servicios de atención de la salud sexual y reproductiva; 62 i). Alentamos a los Estados Miembros a que refuercen los sistemas n acionales de protección social y de la infancia para que antes de 2020 el 75% de las personas necesitadas que viven con el VIH, en riesgo de contraerlo o afectadas por él dispongan de protección social que tenga en cuenta el VIH, como transferencias de efectivo e igualdad de acceso a la vivienda, y a que apoyen los programas en favor de los niños, en particular huérfanos y niños de la calle, niñas y adolescentes que viven con el VIH, en riesgo de contraerlo o afectados por él, así como a sus 23/30

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