Declaración Política sobre el VIH y el SIDA: en la vía rápida para acelerar
la lucha contra el VIH y poner fin a la epidemia del SIDA para 2030
A/RES/70/266
63 d). Subrayamos la necesidad de mitigar los efectos de la epidemia en los
trabajadores, sus familias y las personas a su cargo, los lugares de trabajo y las
economías, entre otras cosas teniendo en cuenta los convenios pertinentes de la
Organización Internacional del Trabajo y la orientación que figura en sus
recomendaciones, en particular la Recomendación sobre el VIH y el sida y el mundo
del trabajo, 2010 (núm. 200), y exhortamos a los empleadores, los gremios y
sindicatos, los empleados y los voluntarios a que adopten medidas para eliminar el
estigma y la discriminación, proteger, promover y respetar los derechos humanos y
facilitar el acceso a la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relativos al
VIH;
63 e). Nos comprometemos con las estrategias nacionales de lucha contra el SIDA
que facultan a las personas que viven con el VIH, riesgo de contraerlo o afectadas
por él a conocer sus derechos y tener acceso a la justicia y los servicios jurídicos a
fin de prevenir y denunciar violaciones de los derechos humanos, incluidas
estrategias y programas destinados a sensibilizar a los funcionarios encargados de
hacer cumplir la ley, y miembros de los poderes legislativo y judicial, capacitar a los
trabajadores de la salud en materia de no discriminación, confidencialidad y
consentimiento informado, y a apoyar las campañas nacionales de aprendizaje sobre
los derechos humanos, así como a vigilar los efectos del entorno jurídico sobre la
prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo en relación con el VIH;
63 f). Nos comprometemos a promover leyes y políticas que aseguren que los
niños, adolescentes y jóvenes, en particular los que viven con el VIH, en ri esgo de
contraerlo o afectados por él, puedan disfrutar plenamente de todos los derechos
humanos y las libertades fundamentales, a fin de eliminar el estigma y la
discriminación que sufren;
63 g). Alentamos a los Estados Miembros a encarar las vulnerabilidades al VIH y
las necesidades de salud específicas de las poblaciones migrantes y móviles, así
como de los refugiados y las poblaciones afectadas por crisis, y a adoptar medidas
para reducir el estigma, la discriminación y la violencia, así como para exami nar las
políticas relativas a las restricciones de entrada basadas en el estado serológico, con
miras a eliminar esas restricciones y la devolución de las personas por su condición
de seropositivas, y apoyar su acceso a los servicios de prevención, tratami ento,
atención y apoyo en relación con el VIH;
Aliento y apoyo a las personas que viven con el VIH, en riesgo de contraerlo o
afectadas por él, así como otras partes interesadas en la respuesta al SIDA
64 a). Exhortamos a que se invierta más y de manera sostenida en la promoción y
el liderazgo, la participación y el empoderamiento de las personas que viven con el
VIH, en riesgo de contraerlo o afectadas por él, las mujeres y los niños, teniendo en
cuenta las funciones y responsabilidades de los padres, los jóvenes, especialmente
las mujeres jóvenes y las niñas, dirigentes locales, organizaciones comunitarias,
comunidades indígenas y en general la sociedad civil, como parte de un esfuerzo
más amplio para asegurar que al menos que el 6% de todos los recurso s mundiales
para la lucha contra el SIDA se asignen a multiplicadores sociales como la
promoción, la movilización comunitaria y política, la vigilancia en las comunidades,
la comunicación pública, los programas de divulgación para aumentar el acceso a
pruebas rápidas y diagnóstico, así como los programas de derechos humanos, como
los relacionados con la reforma de las leyes y de las políticas y la reducción de la
estigmatización y la discriminación;
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