A/RES/55/2
7.
Para plasmar en acciones estos valores comunes, hemos formulado una serie
de objetivos clave a los que atribuimos especial importancia.
II.
La paz, la seguridad y el desarme
8.
No escatimaremos esfuerzos para liberar a nuestros pueblos del flagelo de la
guerra —ya sea dentro de los Estados o entre éstos—, que, en el último decenio, ha
cobrado más de cinco millones de vidas. También procuraremos eliminar los
peligros que suponen las armas de destrucción en masa.
9.
Por todo lo anterior, decidimos:
• Consolidar el respeto del imperio de la ley en los asuntos internacionales y
nacionales y, en particular, velar por que los Estados Miembros cumplan las
decisiones de la Corte Internacional de Justicia, con arreglo a la Carta de las
Naciones Unidas, en los litigios en que sean partes.
• Aumentar la eficacia de las Naciones Unidas en el mantenimiento de la paz y
de la seguridad, dotando a la Organización de los recursos y los instrumentos
que necesitan en sus tareas de prevención de conflictos, resolución pacífica de
controversias, mantenimiento de la paz, consolidación de la paz y
reconstrucción después de los conflictos. En este sentido, tomamos nota del
informe del Grupo sobre las Operaciones de Paz de las Naciones Unidas 1, y
pedimos a la Asamblea General que examine cuanto antes sus
recomendaciones.
• Fortalecer la cooperación entre las Naciones Unidas y las organizaciones
regionales, de conformidad con las disposiciones del Capítulo VIII de la Carta.
• Velar por que los Estados Partes apliquen los tratados sobre cuestiones tales
como el control de armamentos y el desarme, el derecho internacional
humanitario y el relativo a los derechos humanos, y pedir a todos los Estados
que consideren la posibilidad de suscribir y ratificar el Estatuto de Roma de la
Corte Penal Internacional 2.
• Adoptar medidas concertadas contra el terrorismo internacional y adherirnos
cuanto antes a todas las convenciones internacionales pertinentes.
• Redoblar nuestros esfuerzos para poner en práctica nuestro compromiso de
luchar contra el problema mundial de la droga.
• Intensificar nuestra lucha contra la delincuencia transnacional en todas sus
dimensiones, incluidos la trata y el contrabando de seres humanos y el
blanqueo de dinero.
• Reducir al mínimo las consecuencias negativas que las sanciones económicas
impuestas por las Naciones Unidas pueden tener en las poblaciones inocentes,
someter los regímenes de sanciones a exámenes periódicos y eliminar las
consecuencias adversas de las sanciones sobre terceros.
• Esforzarnos por eliminar las armas de destrucción en masa, en particular las
armas nucleares, y mantener abiertas todas las opciones para alcanzar esa
1
A/55/305-S/2000/809; véase Documentos Oficiales del Consejo de Seguridad, quincuagésimo quinto año,
Suplemento de julio, agosto y septiembre de 2000, documento S/2000/809.
2
A/CONF.183/9.
3