A/RES/56/207
contexto, entre otras cosas, de mayores limitaciones de liquidez, que pueden exigir la
adopción de medidas nacionales e internacionales en relación con la deuda, para asistir a
esos países a soportar la carga de la deuda a largo plazo y luchar eficazmente contra la
pobreza;
27. Exhorta a los países desarrollados a que, mediante una cooperación eficaz y
más intensa con los países en desarrollo, promuevan el fomento de la capacidad y faciliten
el acceso a las tecnologías y los conocimientos correspondientes, así como su
transferencia, en particular a los países en desarrollo, en condiciones favorables, e incluso
condiciones concesionarias y preferenciales, mutuamente convenidas, teniendo en cuenta
la necesidad de proteger los derechos de propiedad intelectual así como las necesidades
especiales de los países en desarrollo, determinando y aplicando medidas prácticas para
hacer progresos en ese sentido y para ayudar a los países en desarrollo en sus esfuerzos por
erradicar la pobreza en una época influida en gran medida por la tecnología;
28. Subraya que no se alcanzará el objetivo de reducir a la mitad la pobreza
extrema para el año 2015 si no se realizan serios esfuerzos por atender a las necesidades de
desarrollo de los países menos adelantados y apoyar sus iniciativas para mejorar la vida de
su población y, al respecto, acoge con beneplácito la aprobación de la Declaración de
Bruselas10 y el Programa de Acción en favor de los países menos adelantados para el
decenio 2001-201011 en la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Países
Menos Adelantados, celebrada en Bruselas del 14 al 20 de mayo de 2001, y hace un
llamamiento a los gobiernos de los países menos adelantados y a sus asociados para el
desarrollo a fin de que cumplan plenamente los compromisos contraídos en Bruselas;
29. Destaca la función del microcrédito como importante medio de lucha contra la
pobreza, pues fomenta la producción y el empleo autónomo y potencia a las personas que
viven en la pobreza, especialmente a las mujeres y, por ende, alienta a los gobiernos a que
adopten políticas que favorezcan los planes de microcrédito y el desarrollo de las
instituciones de microfinanciación y de sus capacidades, y exhorta a la comunidad
internacional, en particular a los órganos, las organizaciones y los organismos pertinentes
del sistema de las Naciones Unidas y las instituciones financieras internacionales y
regionales que se ocupan de la erradicación de la pobreza, a que apoyen y consideren la
incorporación de la modalidad de microcrédito en sus programas y el desarrollo ulterior,
cuando proceda, de otros instrumentos de microfinanciación;
30. Acoge con beneplácito la Nueva Alianza para el Desarrollo de África iniciada
en Abuja en octubre de 2001, cuyos objetivos son, entre otros, la promoción del
crecimiento económico sostenido y el desarrollo sostenible, incluido el desarrollo humano,
con objeto de erradicar la pobreza en África con la plena participación de los países
africanos y el fortalecimiento de la cooperación con la comunidad internacional, y exhorta
a los países desarrollados y al sistema de las Naciones Unidas a que presten apoyo a esa
alianza y complementen los esfuerzos realizados por África para resolver los problemas
con que se enfrenta;
31. Subraya la crítica función de la educación, tanto escolar como no escolar,
especialmente la educación básica, y de la formación, en particular de las niñas, para
habilitar a las personas que viven en la pobreza y, en este contexto, acoge con beneplácito
el Marco de Acción de Dakar aprobado por el Foro Mundial sobre la Educación12, así
_______________
10
A/CONF.191/12
A/CONF.191/11.
12
Véase Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Informe Final
del Foro Mundial sobre la Educación, Dakar (Senegal), 26 a 28 de abril de 2000, París, 2000.
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