A/RES/75/90
La situación en el Afganistán
Lucha contra los estupefacientes
39. Expresa su persistente y profunda preocupación por la grave amenaza y el
daño que el cultivo ilícito del opio y la producción de metanfetamina, así co mo el
consumo y el tráfico de esas drogas, siguen causando a la seguridad, el desarrollo y
la gobernanza del Afganistán, así como de la región y otros lugares del mundo, y por
el hecho de que esas actividades pueden contribuir de manera significativa a aum entar
los recursos financieros de los grupos terroristas, reconociendo el importante papel
que desempeña la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito a este
respecto;
40. Acoge con beneplácito los esfuerzos del Gobierno del Afganistán por
combatir la producción de drogas en el país y lo exhorta a que, con la asistencia de la
comunidad internacional y los asociados regionales, acelere la aplicación de la
Estrategia Nacional de Fiscalización de Drogas, incluso mediante operaciones de los
organismos encargados de hacer cumplir la ley encaminadas a requisar, desmantelar
y destruir las existencias y los laboratorios de drogas y mediante programas de medios
de vida alternativos, e incorpore la lucha contra los estupefacientes en todos los
programas nacionales, y a que adopte medidas firmes para cumplir sus compromisos
de lucha contra las drogas en el marco de los documentos de política vigentes;
41. Destaca la importancia de que, al afrontar el problema de las drogas en el
Afganistán, se aplique un enfoque amplio y equilibrado, que, para ser efectivo, debe
estar integrado en el contexto general de la labor que se realiza en los ámbitos de la
seguridad, la gobernanza, el estado de derecho, los derechos humanos, la salud
pública y el desarrollo económico y social, en particular en las zonas rurales, incluida
la creación de mejores programas sobre medios de subsistencia alternativos;
42. Observa con gran preocupación el fuerte nexo que existe entre el tráfico
de drogas y las actividades terroristas de los talibanes, incluida la Red Haqqani, así
como de Al-Qaida, el Estado Islámico en el Iraq y el Levante (EIIL) (Dáesh) y sus
grupos afiliados, en particular el EIIL-Provincia de Jorasán, y otros grupos terroristas
y combatientes terroristas extranjeros, que representan una grave amenaza para la
seguridad, el estado de derecho y el desarrollo del Afganistán y la región, y destaca
la importancia de que se apliquen íntegramente todas las resoluciones pertinentes del
Consejo de Seguridad a este respecto, incluidas las resoluciones 2255 (2015)
y 2368 (2017), y en este sentido pone de relieve la necesidad de que el Comité del
Consejo de Seguridad establecido en virtud de la resolución 1988 (2011) y el Comité
dimanante de las resoluciones 1267 (1999), 1989 (2011) y 2253 (2015) sigan
prestando atención a los vínculos entre los ingresos derivados de la delincuencia
organizada, como la producción y el tráfico ilícitos de drogas y sus precursores
químicos, y la financiación, respectivamente, de los talibanes, incluida la Red
Haqqani, y del EIIL (Dáesh), Al-Qaida y las personas, grupos, empresas y entidades
asociadas;
43. Exhorta a la comunidad internacional a que siga prestando asistencia al
Gobierno del Afganistán en la implementación de su Estrategia Nacional de
Fiscalización de Drogas y su Plan Nacional de Acción sobre las Drogas y en sus
iniciativas para eliminar el cultivo y la producción, el tráfico y el consumo de drogas
ilícitas, aumentar el apoyo a los organismos afganos encargados de hacer cumplir la
ley y de la justicia penal, el desarrollo agrícola y rural para crear mejores medios de
vida lícitos como alternativa a las explotaciones agrícolas y prestar apoyo a la
reducción de la demanda, aumentar la conciencia pública sobre las cuestiones
relativas a la lucha contra los estupefacientes y fomentar la capacidad de las
instituciones de fiscalización de drogas y de los centros de atención y tratamiento de
los consumidores de drogas, reitera su llamamiento a la comunidad internacional para
que canalice los fondos destinados a la lucha contra los estupefacientes por conducto
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