A/RES/60/209 27. Apoya firmemente una globalización justa y resuelve hacer del empleo pleno y productivo y del trabajo decente para todos, incluso para las mujeres y los jóvenes, una meta fundamental de las políticas nacionales e internacionales pertinentes y de las estrategias nacionales de desarrollo, incluidas las estrategias de reducción de la pobreza, como parte del esfuerzo por lograr los objetivos de desarrollo del Milenio, y que esas medidas abarquen asimismo la eliminación de las peores formas de trabajo infantil, según la definición del Convenio No. 182 de la Organización Internacional del Trabajo, y el trabajo forzoso, y resuelve también asegurar el pleno respeto de los principios y derechos fundamentales en el trabajo; 28. Reconoce la importancia de difundir las mejores prácticas para reducir la pobreza en sus diversas dimensiones, teniendo en cuenta la necesidad de adaptar esas prácticas a las condiciones sociales, económicas, culturales e históricas de cada país; 29. Reafirma que todos los gobiernos y el sistema de las Naciones Unidas deberían promover una política activa y visible de integración de una perspectiva de género en todas las políticas y los programas dirigidos a erradicar la pobreza, tanto a nivel nacional como internacional, y alienta a que se utilice el análisis de género como instrumento para integrar una dimensión de género en la planificación de la aplicación de las políticas, las estrategias y los programas de erradicación de la pobreza; 30. Reafirma también que todos los gobiernos y el sistema de las Naciones Unidas deberían hacer hincapié en la importancia de la erradicación de la pobreza y estimular la integración de ese objetivo en todas las políticas, tanto en el plano nacional como en el internacional; 31. Reafirma además que la erradicación de la pobreza, la modificación de las modalidades insostenibles de producción y consumo y la protección y ordenación de los recursos naturales que sirven de base al desarrollo económico y social son los objetivos principales del desarrollo sostenible y los requisitos esenciales para lograrlo; 32. Destaca la función crítica de la educación, tanto escolar como no escolar, especialmente la educación básica y la formación, en particular de las niñas, para empoderar a los que viven en la pobreza, reafirma en este contexto el Marco de Acción de Dakar aprobado en el Foro Mundial sobre la Educación 14, y reconoce la importancia que tiene la estrategia de lucha contra la pobreza, especialmente la pobreza extrema, definida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, en el apoyo de los programas de Educación para Todos como instrumento con el cual alcanzar para 2015 el objetivo de desarrollo del Milenio relativo a la enseñanza primaria universal; 33. Reconoce el efecto devastador del VIH/SIDA, la malaria, la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas y contagiosas para las actividades orientadas al desarrollo humano, el crecimiento económico, la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza en todas las regiones, en particular en el África subsahariana, e insta a los gobiernos y a la comunidad internacional a que den prioridad absoluta a la lucha contra esas enfermedades; 34. Reconoce también que los conflictos armados provocan la pérdida de vidas humanas y la destrucción de recursos económicos y que los países que salen de una situación de conflicto deben hacer frente al deterioro de la infraestructura _______________ 14 Véase Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Informe Final del Foro Mundial sobre la Educación, Dakar (Senegal), 26 a 28 de abril de 2000, París, 2000. 8

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