A/RES/59/186
Recordando la resolución 2004/23 de la Comisión de Derechos Humanos, de
16 de abril de 2004 3, así como la resolución 2004/7 de la Subcomisión de
Promoción y Protección de los Derechos Humanos, de 9 de agosto de 2004 4,
Acogiendo con beneplácito la Cumbre de líderes mundiales sobre la acción
contra el hambre y la pobreza, convocada en Nueva York el 20 de septiembre de
2004 por los Presidentes del Brasil, Chile y Francia y el Presidente del Gobierno de
España, con el apoyo del Secretario General,
Reconociendo que la erradicación de la extrema pobreza constituye un desafío
importante en el proceso de globalización y requiere la puesta en práctica de políticas
coordinadas y continuadas mediante la cooperación internacional y una acción nacional
resuelta,
Reafirmando que la extrema pobreza generalizada atenta contra el disfrute pleno
y efectivo de los derechos humanos y podría, en ciertas situaciones, constituir una
amenaza para el derecho a la vida, por lo que su mitigación inmediata y su
erradicación definitiva deben seguir teniendo gran prioridad para la comunidad
internacional,
Reafirmando también que la democracia, el desarrollo y el disfrute pleno y
efectivo de los derechos humanos y las libertades fundamentales son
interdependientes, se refuerzan mutuamente y contribuyen a la erradicación de la
extrema pobreza,
Observando con interés que se ha prorrogado por un período de dos años el
mandato del experto independiente sobre la cuestión de los derechos humanos y la
extrema pobreza,
1.
Reafirma que la extrema pobreza y la exclusión social constituyen una
vulneración de la dignidad humana y que, en consecuencia, hay que adoptar, en los
planos nacional e internacional, medidas urgentes para eliminarlas;
2.
Reafirma también que es esencial que los Estados propicien la
participación de las personas más pobres en el proceso de adopción de decisiones
dentro de las sociedades en que viven, en la promoción de los derechos humanos y en
la lucha contra la extrema pobreza, y que es esencial que se den a las personas que
viven en la pobreza y a los grupos vulnerables los medios para organizarse y participar
en todos los aspectos de la vida política, económica y social, en particular la
planificación y puesta en práctica de las políticas que los afecten, permitiéndoles así
convertirse en auténticos asociados en el desarrollo;
3.
Destaca que la extrema pobreza es un gran problema al que deben hacer
frente los gobiernos, la sociedad civil y el sistema de las Naciones Unidas, incluidas
las instituciones financieras internacionales, y reafirma, en este contexto, que el
compromiso político es un requisito previo para la erradicación de la pobreza;
4.
Reafirma que la absoluta pobreza generalizada atenta contra el disfrute
pleno y efectivo de los derechos humanos y debilita la democracia y la participación
popular;
5.
Reconoce la necesidad de promover el respeto de los derechos humanos y
las libertades fundamentales para atender a las necesidades sociales más acuciantes de
_______________
3
Véase Documentos Oficiales del Consejo Económico y Social, 2004, Suplemento No. 3 (E/2004/23),
cap. II, secc. A.
4
Véase E/CN.4/2005/2-E/CN.4/Sub.2/2004/48, cap. II, secc. A.
2
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