A/HRC/45/44 por suministros que posteriormente fueron “secuestrados”, desviados o bloqueados24. Se abandonaron inmediatamente los canales utilizados por los países donantes para entregar ayuda, incluidos suministros humanitarios y médicos en especie. 29. A medida que los Estados comenzaron a comprender el carácter altamente infeccioso y la posible gravedad del nuevo coronavirus, algunos empezaron a acaparar suministros médicos y a ignorar el riesgo mayor que suponía la enfermedad para las poblaciones vulnerables. Las personas afrodescendientes denunciaron la desatención y la falta de visibilidad de que eran objeto en su acceso al derecho a la salud, también en los países ricos. En el Canadá, la sociedad civil denunció la desatención y las grandes demoras en el desembolso de fondos para las personas de edad, así como el agravamiento de los riesgos para la seguridad alimentaria. 30. En muchos casos, los países donantes retuvieron los envíos de todos los suministros médicos, no solo de mascarillas o batas25. Se dio el caso, incluso, de un Estado donante rico que trató de recuperar suministros médicos a través de su mecanismo de asistencia humanitaria26. Por otra parte, Cuba, un caso atípico, ha prestado asistencia a nivel regional y mundial desde los primeros días de la pandemia. 31. En los primeros días de la pandemia, varios Estados Miembros elaboraron leyes para regular la asistencia económica individual. En la asistencia “universal” se incluían, entre otros elementos, pagos de estímulo y subsidios de desempleo. A pesar de la vulnerabilidad y la precariedad particulares de las personas indocumentadas, varios Estados las excluyeron por completo de las ayudas económicas. En ese colectivo, el porcentaje de afrodescendientes y de trabajadores esenciales es desproporcionadamente elevado. 32. En muchos Estados, los migrantes y los refugiados permanecen retenidos en condiciones inhumanas e incompatibles con los requisitos de distanciamiento físico impuestos debido a la COVID-19. Algunos Estados están llevando a cabo expulsiones a gran escala, incluso de personas que podrían haber contraído el virus. Por ejemplo, los Estados Unidos han organizado centenares de vuelos para expulsar migrantes al Caribe y a América Central, sin tener en cuenta que esas personas podrían estar infectadas, lo que suscita preocupación ante la posibilidad de que pudiesen estar “exportando el virus” desde uno de sus epicentros mundiales27. 33. Los establecimientos penitenciarios de los Estados Unidos, el Brasil y otros Estados han sido puntos de elevada prevalencia de COVID-19, que han registrado altas tasas de infección y en los que el Estado ha aplicado escasas medidas de contención o prevención. Las personas afrodescendientes privadas de libertad son particularmente vulnerables a la COVID-19. En los establecimientos penitenciarios, que son recintos cerrados y abarrotados, las medidas de protección básicas, como el distanciamiento físico y las normas de higiene, son prácticamente imposibles de aplicar. El porcentaje de afrodescendientes tanto entre la población carcelaria como entre los fallecidos a causa de la COVID-19 es desproporcionadamente elevado. El hecho de no mitigar eficazmente el riesgo resultante en los lugares de detención es una cuestión de discriminación racial y de justicia racial. También se han recibido noticias preocupantes de casos en que se han ignorado los derechos de los reclusos, en algunos casos empleando prácticas inhumanas, como la 24 25 26 27 GE.20-10966 Véase Jacqueline Charles y Alex Harris, “Caribbean nations can't get U.S. masks, ventilators for COVID-19 under Trump policy”, Miami Herald, 11 de abril de 2020; y Sophia Ankel, “At least 5 countries —including a small Caribbean island— are accusing the US of blocking or taking medical equipment they need to fight the coronavirus”, Business Insider, 7 de abril de 2020. Kim Willsher y otros, “US hijacking mask shipments in rush for coronavirus protection”, Guardian, 3 de abril de 2020. Dan De Luce, “Tables turned: USAID asks relief groups around the world for protective gear for U.S. use”, NBC News, 3 de abril de 2020. Véase Melissa del Bosque e Isabel MacDonald, “Exporting the virus: How Trump's deportation flights are putting Latin America and the Caribbean at risk”, The Intercept, 26 de junio de 2020; y Alter Presse, “Des centaines de militantes et militants de droits humains exigent la cessation des déportations vers Haïti”, Le Projet d'Information Canada-Haïti, 19 de junio de 2020. 9

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