A/RES/55/59
reglamentaciones y conocimientos especializados, con miras a facilitar la aplicación
de la Convención y de sus protocolos.
7.
De conformidad con los objetivos de la Convención y sus protocolos, nos
esforzaremos por:
a)
Incorporar un componente de prevención del delito en las estrategias
nacionales e internacionales de desarrollo;
b)
Intensificar la cooperación bilateral y multilateral, incluida la
cooperación técnica, en los ámbitos que abarcarán la Convención y sus protocolos;
c)
Fomentar la cooperación de los donantes en las esferas que incluyan
aspectos de prevención del delito;
d)
Reforzar la capacidad del Centro de las Naciones Unidas para la
Prevención Internacional del Delito y de la red del Programa de las Naciones Unidas
en materia de prevención del delito y justicia penal para prestar ayuda a los Estados
que la soliciten con miras a fortalecer las capacidades en los ámbitos que abarcarán
la Convención y sus protocolos.
8.
Celebramos los esfuerzos que realiza el Centro de las Naciones Unidas
para la Prevención Internacional del Delito por elaborar, en cooperación con el
Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la
Delincuencia y la Justicia, un extenso panorama mundial de la delincuencia
organizada como instrumento de referencia y ayudar a los gobiernos en la
formulación de políticas y programas.
9.
Reafirmamos nuestro continuo apoyo a las Naciones Unidas, así como
nuestro compromiso con la Organización y con el Programa de las Naciones Unidas
en materia de prevención del delito y justicia penal, especialmente la Comisión de
Prevención del Delito y Justicia Penal y el Centro de las Naciones Unidas para la
Prevención Internacional del Delito, el Instituto Interregional de las Naciones
Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia y los institutos de la
red del Programa, y resolvemos seguir reforzando el Programa, según proceda,
proporcionándole una financiación sostenida.
10. Nos comprometemos a reforzar la cooperación internacional a fin de
crear un entorno propicio para la lucha contra la delincuencia organizada,
promoviendo el crecimiento y el desarrollo sostenible y erradicando la pobreza y el
desempleo.
11. Nos comprometemos a tener en cuenta y abordar, dentro del Programa de
las Naciones Unidas en materia de prevención del delito y justicia penal, así como
de las estrategias nacionales de prevención del delito y justicia penal, toda dispar
repercusión de los programas y políticas en hombres y mujeres.
12. Nos comprometemos también a formular recomendaciones de política
orientadas a la acción y basadas en las necesidades especiales de la mujer, ya sea en
calidad de profesional de la justicia penal o de víctima, reclusa o delincuente.
13. Hacemos hincapié en que toda medida eficaz de prevención del delito y
justicia penal requiere la participación, como asociados y protagonistas, de los
gobiernos, las instituciones nacionales, regionales, interregionales e internacionales,
las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales y los diversos
sectores de la sociedad civil, incluidos los medios de información y el sector
privado, así como el reconocimiento de sus respectivas funciones y contribuciones.
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