A/HRC/RES/41/17
conciliación de la vida laboral y familiar y el reparto equitativo de las responsabilidades
entre mujeres y hombres son esenciales para lograr la igualdad entre los géneros y eliminar
la violencia contra las mujeres y las niñas,
Reconociendo también la función de los empleadores en la elaboración de políticas
eficaces de recursos humanos y protección laboral para prevenir y combatir la violencia en
el lugar de trabajo, en el establecimiento de procesos que permitan a los empleados
compartir información de manera confidencial, en la protección de las víctimas y los
supervivientes contra la victimización secundaria, y en la protección de las víctimas, los
supervivientes, los testigos y los denunciantes de irregularidades contra las represalias por
denunciar actos de violencia, así como en la prestación de un apoyo adecuado a las víctimas
y supervivientes para hacer frente a los efectos de esa violencia,
Reconociendo además la necesidad de promover la participación temprana, plena,
efectiva y significativa de las mujeres y las niñas, incluidas las víctimas y supervivientes de
la violencia, en la concepción, elaboración y aplicación de políticas, reglamentos y leyes
intersectoriales que tengan en cuenta la perspectiva de género, destinados a prevenir y
eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas,
Reafirmando los derechos económicos y sociales de las mujeres y las niñas, y
poniendo de relieve el destacado papel que las mujeres desempeñan en el desarrollo
socioeconómico y en la erradicación de la pobreza, y que para lograr un desarrollo
sostenible son imprescindibles la independencia y el empoderamiento económicos de las
mujeres, así como un acceso equitativo a los recursos económicos y productivos, lo que
incluye el acceso a la propiedad y el control de las tierras, los recursos naturales y otros
recursos productivos, la propiedad, las herencias, los servicios financieros, incluida la
microfinanciación, la igualdad de oportunidades de empleo pleno y productivo y de trabajo
decente para las mujeres, el principio de la igualdad de remuneración por un trabajo de
igual valor, el asesoramiento y el apoyo jurídicos, la formación profesional, los mercados y
la tecnología de la información y las comunicaciones, así como la eliminación de las
barreras a la participación plena, igualitaria, efectiva y significativa de las mujeres en la
economía local, nacional, regional e internacional,
Reconociendo la importante contribución de la sociedad civil, incluidas las
organizaciones comunitarias y de mujeres, los grupos feministas, las defensoras de los
derechos humanos, los interlocutores sociales como los sindicatos y las organizaciones de
empleadores, y las organizaciones dirigidas por jóvenes y de niñas, a la promoción del
empoderamiento económico de las mujeres y las niñas y el respeto de su derecho a un
trabajo decente y a la educación, y reconociendo también la importancia de colaborar de
forma abierta, inclusiva y transparente con la sociedad civil en la adopción de medidas
destinadas a fomentar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y
las niñas,
Reconociendo también la contribución crucial de las familias a la eliminación de
todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas, incluido el acoso sexual y la
violencia doméstica, entre otras cosas, brindando un entorno propicio para el
empoderamiento de todas las mujeres y las niñas que incluya la concienciación sobre sus
derechos humanos, así como la importante función que pueden cumplir las políticas
orientadas a la familia a la hora de prevenir y afrontar todas las formas de violencia,
1.
Expresa indignación por la persistencia y el carácter generalizado de todas
las formas de violencia contra las mujeres y las niñas en el mundo entero;
2.
Condena en los términos más enérgicos todas las formas de violencia contra
las mujeres y las niñas, también en el mundo del trabajo;
3.
Reconoce que la violencia doméstica no es un asunto familiar privado y que
debe erradicarse;
4.
Expresa profunda preocupación por el hecho de que todas las formas de
discriminación, intimidación, acoso y violencia, también en el mundo del trabajo, impiden
que las mujeres y las niñas disfruten plenamente de sus derechos humanos y libertades
fundamentales, lo que dificulta su participación plena, equitativa, efectiva y significativa en
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GE.19-12383