A/HRC/RES/56/1
Observando que la Comisión Independiente de Investigación establecida por
Myanmar el 30 de julio de 2018, a pesar de los límites de su mandato y su modus operandi,
reconoció en el resumen ejecutivo de su informe final que se habían cometido crímenes de
guerra, graves violaciones de los derechos humanos y vulneraciones del derecho interno, y
que había motivos razonables para creer que estaban involucrados miembros de las fuerzas
de seguridad de Myanmar, y lamentando al mismo tiempo que todavía no se haya publicado
el informe completo de la Comisión,
Subrayando la urgencia de redoblar los esfuerzos para aplicar plenamente las
recomendaciones de la Comisión Asesora sobre el Estado de Rakáin que siguen siendo
pertinentes, de actuar para atacar las causas profundas de la crisis y de poner fin a la
persecución de los musulmanes rohinyás y concederles la ciudadanía, asegurando la libertad
de circulación, eliminando la segregación sistemática y todas las formas de discriminación,
y permitiendo un acceso inclusivo e igualitario a los servicios de salud, a la educación, así
como a la inscripción de los nacimientos, consultando en todo momento a los miembros de
todas las minorías étnicas y a las personas en situación de vulnerabilidad, incluidos los
musulmanes rohinyás, también en cuestiones relativas a la ciudadanía para los rohinyás, y
afirmando la importancia del llamamiento del Secretario General a ese respecto,
Recalcando la necesidad urgente de reestablecer e implementar ulteriormente el
memorando de entendimiento firmado por Myanmar, el Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Refugiados sobre la asistencia en el proceso de repatriación de todos los desplazados del
estado de Rakáin, incluidos los musulmanes rohinyás, y exhortando a Myanmar a que
conceda a los organismos de las Naciones Unidas acceso sin trabas al norte del estado de
Rakáin, de modo que puedan participar de forma significativa en el proceso,
Alarmado por la afluencia continua a Bangladesh durante los últimos cuatro decenios
de cerca de 1,2 millones de musulmanes rohinyás en situación de desplazamiento forzado
procedentes de Myanmar, a los que se ha acogido temporalmente y que, en su mayoría,
llegaron a partir del 25 de agosto de 2017, a raíz de las atrocidades cometidas por las fuerzas
armadas y de seguridad de Myanmar, tal como han informado numerosos mecanismos de las
Naciones Unidas,
Reconociendo que otros Estados miembros de la Organización de Cooperación
Islámica, especialmente de Asia Sudoriental, siguen acogiendo a un gran número de
refugiados musulmanes rohinyás que han huido de la crisis en Myanmar,
Encomiando el esfuerzo y el compromiso desde el punto de vista humanitario del
Gobierno de Bangladesh, en cooperación con los organismos de las Naciones Unidas y la
comunidad internacional, incluidos todos los agentes humanitarios, en apoyo de quienes
huyen de las violaciones y los abusos contra los derechos humanos que se cometen en
Myanmar, acogiendo con beneplácito a este respecto el memorando de entendimiento entre
el Gobierno de Bangladesh y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para
los Refugiados para prestar asistencia humanitaria a los rohinyás reubicados en Bhasan Char
y reconociendo las cuantiosas inversiones que ha realizado el Gobierno de Bangladesh en
Bhasan Char, en particular en instalaciones e infraestructuras destinadas a los rohinyás
reubicados,
Expresando profunda preocupación por la reducción de la ayuda alimentaria debido
a que el apoyo financiero internacional a los rohinyás acogidos temporalmente en Bangladesh
es insuficiente y cada vez menor, observando con gran preocupación a este respecto que, a
pesar de la generosidad sin precedentes de los países de acogida y los donantes, la brecha
entre las necesidades humanitarias y los fondos disponibles sigue creciendo, recordando en
este contexto la necesidad de un reparto más equitativo de la carga y la responsabilidad, y
alentando, a este respecto, a los Estados y otros actores a que aprovechen el proceso de
seguimiento del segundo Foro Mundial sobre los Refugiados, que se celebró en Ginebra del
13 al 15 de diciembre de 2023, para demostrar su compromiso de aliviar la presión sobre los
países de acogida y trabajar con miras a encontrar soluciones a esta crisis prolongada
mediante la repatriación voluntaria y sostenible de los rohinyás al estado de Rakáin en
Myanmar, en condiciones de seguridad y dignidad,
GE.24-13010
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