A/HRC/RES/56/1
Observando con aprecio que el Gobierno de Bangladesh ha facilitado las visitas de
diversos altos funcionarios, entre ellos el Relator Especial sobre la situación de los derechos
humanos en Myanmar, los miembros del Mecanismo Independiente para Myanmar y el
Fiscal de la Corte Penal Internacional, observando con aprecio también que otros Gobiernos
han facilitado esas visitas, y subrayando que dichas visitas contribuyen a garantizar la justicia
y la rendición de cuentas y una solución permanente mediante la repatriación segura,
voluntaria, digna y sostenible de los rohinyás a Myanmar,
Destacando la necesidad imperiosa de que Myanmar haga esfuerzos serios para
resolver la situación en el estado de Rakáin, creando condiciones propicias para una
repatriación voluntaria, segura y digna, así como sostenible, de conformidad con lo dispuesto
en sus acuerdos bilaterales con Bangladesh,
Reconociendo la importancia de las iniciativas para facilitar el derecho de todos los
refugiados rohinyás y de los musulmanes rohinyás en situación de desplazamiento forzado a
retornar voluntariamente a su patria en Myanmar en condiciones de seguridad y dignidad,
Expresando profunda preocupación porque la prolongada incertidumbre sobre la
repatriación ha estado llevando a la desesperación a los musulmanes rohinyás acogidos
temporalmente en Bangladesh, y puede estar teniendo efectos indirectos en la paz y la
estabilidad regionales,
Haciendo notar la visita “de comprobación”, la primera de este tipo desde el éxodo
masivo de rohinyás en 2017, realizada por los propios rohinyás al estado de Rakáin para
constatar si la situación en dicho estado es propicia para su retorno y determinar los factores
que dificultan ese retorno,
Recalcando la urgencia que reviste la aplicación de la estrategia nacional para cerrar
de forma sostenible los campamentos de desplazados internos en Myanmar, consultando en
todo momento con los organismos de las Naciones Unidas, los agentes humanitarios y de
desarrollo y las personas desplazadas, a fin de asegurar su retorno voluntario, seguro, digno
y sostenible y su reasentamiento de conformidad con las normas internacionales, y de velar
por que esas personas tengan un acceso sin discriminación a la ciudadanía, recobren el control
sobre sus tierras, vuelvan a gozar de seguridad, libertad de circulación, acceso sin trabas a
los medios de subsistencia y los servicios esenciales, incluidos los servicios de salud, la
educación y la vivienda, y reciban una indemnización por todas las pérdidas que hayan
sufrido,
Recordando que sobre los Estados recae la responsabilidad primordial de respetar y
proteger los derechos humanos, así como la responsabilidad de cumplir sus obligaciones en
lo que se refiere a enjuiciar a los responsables de crímenes que entrañen violaciones del
derecho internacional, incluidos el derecho internacional humanitario y el derecho
internacional de los derechos humanos, y transgresiones del derecho de los derechos
humanos, así como de proporcionar a toda persona cuyos derechos hayan sido vulnerados un
recurso efectivo, que puede consistir en medidas de restitución, indemnización,
rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición, con miras a poner fin a la impunidad
y garantizar la rendición de cuentas y la justicia,
Reconociendo la importancia de las organizaciones regionales, en particular la
Asociación de Naciones de Asia Sudoriental, para facilitar la creación en Myanmar de un
entorno propicio para el retorno voluntario, seguro, digno y sostenible al país de los
desplazados forzosos, incluidos los musulmanes rohinyás, y reiterando la necesidad de
trabajar en estrecha coordinación y consultando en todo momento a los musulmanes
rohinyás, así como a todos los organismos pertinentes de las Naciones Unidas y los asociados
internacionales, y de atacar las causas profundas de la crisis y el desplazamiento para que las
comunidades afectadas puedan reconstruir sus vidas tras su regreso a Myanmar,
Acogiendo con beneplácito el examen y la decisión de los líderes de la Asociación de
Naciones de Asia Sudoriental sobre la implementación del consenso de cinco puntos,
aprobados en Yakarta el 5 de septiembre de 2023, en que determinaron mantener el consenso
de cinco puntos como referencia principal para abordar la crisis política en Myanmar,
consenso que deberá aplicarse en su totalidad,
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GE.24-13010