A/HRC/53/38
represión de activistas y manifestantes. La retórica populista de funcionarios públicos que
promueve la discriminación e incita a la violencia contra determinados grupos y comunidades
también puede favorecer la comisión de delitos graves contra manifestantes y activistas. Las
autoridades y los funcionarios públicos de algunos Estados también se han aprovechado de
contextos sociales conservadores al vilipendiar presuntamente a mujeres activistas
divulgando sus fotografías en Internet, a sabiendas de que ello podría intimidarlas y dar lugar
a amenazas contra ellas, incluso por parte de sus familias y comunidades. Además, el hecho
de que los funcionarios públicos toleren el uso de la fuerza y elogien a los agentes del orden
y a los mandos por reprimir las protestas, como se ha visto en algunos países, contribuye a
socavar o impedir la rendición de cuentas.
52.
A este respecto, como hecho positivo, el Relator Especial acoge con satisfacción el
juicio que comenzó en Guinea en 2022 para procesar a los principales responsables de la
masacre del estadio, entre ellos el exgobernador militar y otros diez funcionarios, todos ellos
acusados de ser responsables de los soldados que presuntamente cometieron los delitos
durante la manifestación de opositores que protestaba contra el gobierno militar. A pesar de
ello, cabe señalar que las víctimas han esperado 13 años para que se haga justicia 33.
VI. Mecanismos de justicia de transición
53.
El Relator Especial acoge favorablemente la creación de mecanismos de justicia de
transición, pues estos ofrecen un marco completo para abordar las graves violaciones masivas
de los derechos humanos cometidas en el contexto de protestas, y subraya que dichos
mecanismos deben incluir a todos los sectores de la sociedad y diseñarse y aplicarse en
colaboración con los grupos de víctimas y la sociedad civil. Deben examinar las causas
profundas de la represión, en particular la forma en que las restricciones de los derechos de
reunión pacífica y asociación aplicadas en otros tiempos contribuyeron a la comisión de
delitos y abusos, todo lo cual es importante para elaborar leyes y reformas institucionales que
garanticen la no repetición.
54.
Un ejemplo histórico ha sido la Comisión de la Verdad y la Dignidad de Túnez, creada
para investigar las graves violaciones de los derechos humanos cometidas en épocas
anteriores, entre ellas el uso excesivo de la fuerza y el asesinato de manifestantes pacíficos
durante el levantamiento de 2010 y 2011. La Comisión brindó una oportunidad histórica para
la justicia en Túnez y fue un ejemplo prometedor para la región. Un elemento importante fue
que la Comisión estaba facultada para remitir casos directamente a los tribunales. Sin
embargo, parece que apenas se ha avanzado en el enjuiciamiento de los principales
responsables, lo que ha afectado a la transición democrática del país. El Relator Especial ha
expresado su preocupación ante el prolongado estado de emergencia, que ha tenido
consecuencias para las libertades civiles34.
55.
El Relator Especial insiste en la importancia de estos mecanismos de transición a la
hora de exigir responsabilidades oportunamente en favor de las víctimas en relación con la
represión de las protestas populares: a menudo han tardado demasiado en dar algún resultado
en cuanto a la exigencia de responsabilidades y las víctimas han perdido la confianza en ellos.
Esos mecanismos no deben utilizarse para eludir procesos judiciales ni para aprobar amnistías
generales ilegales por violaciones graves de los derechos humanos de manifestantes y
activistas.
VII. Reparaciones
56.
Además de procesar judicialmente y sancionar por vía administrativa a los autores,
deben ofrecerse reparaciones íntegras para remediar el daño causado a las víctimas y
garantizar la no repetición. Esas reparaciones deben incluir indemnización, restitución,
rehabilitación, satisfacción, incluido el restablecimiento de la dignidad y los derechos de las
33
34
12
Véase https://news.un.org/en/story/2022/09/1128241#.
A/HRC/50/23/Add.3, párr. 14.
GE.23-08077