A/HRC/56/61
sostenibles desde el punto de vista ambiental, especialmente en industrias muy contaminantes
o que requieren muchos recursos, hay pruebas de que esto está cambiando67. El interés de los
trabajadores por unas condiciones laborales saludables y seguras converge a menudo con la
búsqueda de métodos de producción menos perjudiciales para el medio ambiente. Los
trabajadores, mucho más que los accionistas, forman parte de las comunidades afectadas por
los residuos y la contaminación provocados por determinados procesos de producción. Por
último, conceder a los trabajadores un papel más importante en la toma de decisiones
estratégicas de las empresas, incluso en las cadenas de suministro mundiales, reducirá el
incentivo que tienen las empresas para externalizar los segmentos más contaminantes de las
cadenas de producción a territorios en los que la normativa medioambiental es inexistente o
no se aplica con rigor.
43.
La democratización del trabajo puede reforzarse garantizando que los trabajadores
puedan satisfacer las necesidades vitales por medios distintos del trabajo. La introducción de
una garantía de empleo68 o la prestación de servicios básicos universales debilitaría la
capacidad de las empresas para recurrir al “chantaje laboral” y, por tanto, también apoyaría
los intentos de los trabajadores de garantizar que no se priorice el aumento de los beneficios
por encima de la salud de los trabajadores o de las comunidades 69.
3.
Compartir el empleo
44.
La reducción de la jornada laboral tiene grandes posibilidades de reducir la presión de
la actividad económica sobre los ecosistemas70. En un estudio en el que se comparó a
29 países de renta alta de la OCDE desde 1970 hasta 2007, se demostró que la reducción de
la jornada laboral disminuía la huella ecológica (medida como la superficie de tierra
bioproductiva que se necesita para satisfacer la demanda en relación con los alimentos, la
vivienda, el transporte, los bienes de consumo y los servicios, mediante la provisión de
recursos y la absorción de residuos), la huella de carbono (emisiones de carbono generadas
por el consumo de los residentes de un país, incluidas las emisiones integradas en las
importaciones) y las emisiones territoriales de carbono (producidas dentro de las fronteras de
la zona examinada)71. Del mismo modo, en un estudio sobre el uso del tiempo y los patrones
de consumo de los hogares suecos, se observó que una disminución del tiempo de trabajo en
un 1 % podía reducir el uso de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero en
aproximadamente un 0,7 % y un 0,8 %, respectivamente72. En los Estados Unidos de
América, se constató que existe una relación evidente entre las largas jornadas laborales y las
emisiones de carbono: esta relación puede atribuirse tanto a la contribución de las largas
jornadas laborales al PIB como a los estilos de vida más intensivos en carbono de los
trabajadores expuestos a la pobreza de tiempo debido a las largas jornadas laborales 73.
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Paul Guillibert, Exploiter les vivants: une écologie politique du travail (París, Amsterdam
Editions, 2023).
A/HRC/53/33.
J. Mijin Cha y otros, Workers and Communities in Transition: Report of the Just Transition Listening
Project (Labor Network for Sustainability, 2021); y Alyssa Battistoni, “Sustaining life on this planet”,
en Democratize Work: The Case for Reorganizing the Economy, Isabelle Ferreras, Julie Battilana y
Dominique Méda, eds. (Chicago y Londres, University of Chicago Press, 2022), págs. 103 a 110.
También puede tener importantes repercusiones en la igualdad de género, por lo que también es un
medio para valorar mejor el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado: véase De Schutter,
The Poverty of Growth, págs. 89 y 90.
En concreto, el estudio concluía que una reducción del 10 % de las horas de trabajo se traduciría en
una disminución de la huella ecológica, la huella de carbono y las emisiones de dióxido de carbono
del 12,1 %, el 14,6 % y el 4,2 %, respectivamente. Véase Kyle W. Knight, Eugene A. Rosa y Juliet B.
Schor, “Reducing growth to achieve environmental sustainability: the role of work hours”, en
Capitalism on Trial: Explorations in the Tradition of Thomas E. Weisskopf, Jeannette Wicks-Lim y
Robert Pollin, eds. (Cheltenham, Edward Elgar, 2013), págs. 187 a 204.
Jonas Nässén y Jörgen Larsson, “Would shorter working time reduce greenhouse gas emissions? An
analysis of time use and consumption in Swedish households”, Environment and Planning C:
Government and Policy, vol. 33, núm. 4 (2015), págs. 726 a 745.
Jared B. Fitzgerald, Juliet B. Schor y Andrew K. Jorgenson, “Working hours and carbon dioxide
emissions in the United States, 2007–2013”, Social Forces, vol. 96, núm. 4 (2018), págs. 1851
a 1874.
GE.24-07068