A/HRC/RES/57/34
Observando con gran preocupación que la situación de conflicto prolongado en el
este de la República Democrática del Congo ha dado lugar a numerosas violaciones y
vulneraciones de los derechos humanos, así como a la explotación ilegal de los recursos
naturales en esa parte del país, e impide que la población goce plenamente de sus derechos y
libertades,
Expresando su preocupación por los casos documentados de violencia sexual, que
incluyen la violación y la esclavitud sexual, por los asesinatos y mutilaciones de niños y por
el reclutamiento y la utilización de niños por grupos armados, documentados en los informes
del Secretario General sobre la violencia sexual relacionada con los conflictos3 y sobre los
niños y los conflictos armados4,
Exhortando al Gobierno de la República Democrática del Congo a que encuentre una
solución duradera al problema de la violencia sexual y de género contra los niños, aplicando
el plan de acción de 2012 y dando prioridad a la prevención, la protección de la población y
el acceso de los niños supervivientes a los servicios apropiados,
Observando la labor realizada por la República Democrática del Congo para cumplir
los compromisos dimanantes del Acuerdo Marco sobre la Paz, la Seguridad y la Cooperación
para la República Democrática del Congo y la Región, firmado en Addis Abeba el 24 de
febrero de 2013,
1.
Condena todas las violaciones y vulneraciones de los derechos humanos
cometidas, así como la explotación ilegal de los recursos naturales, en particular en las
regiones afectadas por los conflictos armados y entre comunidades en el este de la República
Democrática del Congo, donde la situación sigue provocando importantes desplazamientos
de población;
2.
Condena también la actividad de los grupos armados y el resurgimiento de los
ataques contra la población civil, las fuerzas internacionales de la Misión de Estabilización
de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo, los agentes humanitarios y
las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo cometidos por grupos rebeldes
y terroristas, principalmente de las Fuerzas Democráticas Aliadas, la Cooperativa para el
Desarrollo del Congo, los grupos de autodefensa, llamados Wazalendo, las Fuerzas
Democráticas de Liberación de Rwanda y el Movimiento 23 de Marzo, así como la ocupación
por estos últimos de, en particular, Bunagana y otras localidades vecinas, donde cometen
diariamente abusos y vulneraciones de los derechos humanos y violaciones graves del
derecho internacional humanitario;
3.
Condena enérgicamente todo apoyo, con independencia de quien lo preste, a
esos grupos rebeldes y terroristas que saquean el país en violación flagrante de los principios
relativos a la promoción y protección de los derechos humanos, y pide que deje de prestarse
inmediatamente;
4.
Alienta a los países de la región y a toda la comunidad internacional a que
apoyen los procesos de Luanda y Nairobi para restablecer una paz duradera en el este de la
República Democrática del Congo y en la región de los Grandes Lagos;
5.
Alienta al mediador designado por la Unión Africana, en este caso el Presidente
de Angola, a que siga esforzándose por restablecer la paz en el este de la República
Democrática del Congo y en la región de los Grandes Lagos, asolada por decenios de
conflictos armados e intercomunitarios;
6.
Observa los esfuerzos realizados por las autoridades de la República
Democrática del Congo para llevar ante la justicia a los presuntos autores de los graves delitos
cometidos en todo el territorio nacional, las alienta a que adopten todas las medidas
necesarias para que los supervivientes tengan acceso a la justicia y todos los presuntos autores
sean enjuiciados y acoge con satisfacción las sentencias condenatorias que ya se han dictado;
3
4
GE.24-18735
S/2024/292.
A/78/842-S/2024/384.
3