A/RES/78/279
Año Internacional de la Agricultora (2026)
2019, y conocedora de la importante contribución de las agricultoras, en particular las
pequeñas productoras, al fomento de la seguridad alimentaria a todos los niveles,
Recordando además su resolución 76/253, de 17 de marzo de 2022, en la que
declaró 2026 Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, a fin de reconocer
que los pastizales y el pastoreo se enfrentan actualmente a desafíos urgentes y
diferentes en todo el mundo y poner de relieve que las c adenas de valor del pastoreo
bien desarrolladas y de producción justa pueden brindar oportunidades económicas
equitativas para todos y contribuir a poner fin a la pobreza extrema,
Tomando nota del informe de 2023 de la Organización de las Naciones Unidas
para la Alimentación y la Agricultura titulado La situación de las mujeres en los
sistemas agroalimentarios,
Tomando nota también de las Directrices voluntarias sobre la igualdad de género
y el empoderamiento de las mujeres y las niñas en el contexto de la seguridad
alimentaria y la nutrición del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, aprobadas
en el 51 er período de sesiones del Comité, celebrado en Roma del 23 al 27 de octubre
y el 25 de noviembre de 2023,
Tomando nota con aprecio de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los
Sistemas Alimentarios de 2021, convocada por el Secretario General y celebrada
los días 23 y 24 de septiembre de 2021, y de su Precumbre, celebrada del 26 al 28 de
julio de 2021 en Roma, y del Momento para Hacer Balance de la Cumbre de las
Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios Dos Años Después de su
Celebración, convocado por el Secretario General y organizado por el Gobierno de
Italia en Roma del 24 al 26 de julio de 2023,
Destacando que los progresos hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo
Sostenible, en particular el Objetivo 1 (“Poner fin a la pobreza en todas sus formas y
en todo el mundo”), el Objetivo 2 (“Poner fin al hambre, lograr la seguridad
alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible”) y el
Objetivo 5 (“Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las
niñas”), se han visto obstaculizados, en parte, por las crisis y los factores estresantes
mundiales que están agravando la desigualdad de género en los sistemas
agroalimentarios,
Reconociendo las importantes contribuciones de todas las mujeres que trabajan
en los sistemas agroalimentarios en las cadenas de valor, incluidas, entre otras,
agricultoras, productoras, campesinas, agricultoras familiares y pequeñas
agricultoras, pescadoras, trabajadoras de la pesca, apicultoras, pastoras, comerciantes
y trabajadoras informales y empresarias, así como mujeres indígenas y mujeres en las
comunidades locales, para lograr la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y
erradicar la pobreza en todas sus formas y dimensiones, incluida la pobreza extrema
y la pobreza rural,
Destacando que las campesinas y otras mujeres de las zonas rurales desempeñan
un papel importante en la supervivencia económica de su familia y mediante su
contribución a la economía rural y nacional, en particular por su trabajo en los
sectores no monetarios de la economía, pero que a menudo se les niega la tenencia y
propiedad de la tierra y el acceso en condiciones de igualdad a la tierra, los recursos
productivos, los servicios financieros, la información, el empleo o la protección
social, y con frecuencia son víctimas de la violencia y la discriminación en diversas
formas y manifestaciones,
Observando con preocupación que el acceso a los recursos productivos, activos,
insumos y servicios, incluidos las tierras, la capacitación y el desarrollo de la
capacidad, el crédito y la tecnología, su titularidad y el control sobre ellos varía
2/4
24-08221