A/RES/67/231
Cooperación internacional para la asistencia humanitaria en los casos
de desastre natural, desde el socorro hasta el desarrollo
Consciente de que a comienzos de 2015 se celebrará en el Japón la Tercera
Conferencia Mundial sobre la Reducción del Riesgo de Desastres para examinar la
aplicación del Marco de Acción de Hyogo y adoptar un marco para la reducción del
riesgo de desastres con posterioridad a 2015,
Poniendo de relieve el carácter fundamentalmente civil de la asistencia
humanitaria,
Poniendo de relieve también que incumbe al Estado afectado la responsabilidad
primordial de iniciar, organizar, coordinar y suministrar la asistencia humanitaria en
su territorio, así como de facilitar la labor de las organizaciones humanitarias para
mitigar las consecuencias de los desastres naturales,
Poniendo de relieve además que incumbe a cada Estado la responsabilidad
primordial de tomar medidas de reducción del riesgo de desastres, en particular
mediante la aplicación y el seguimiento del Marco de Acción de Hyogo, así como de
respuesta y recuperación temprana, a fin de reducir todo lo posible los efectos de los
desastres naturales, reconociendo al mismo tiempo la importancia de la cooperación
internacional en apoyo de los esfuerzos de los países afectados que puedan tener una
capacidad limitada a ese respecto,
Expresando su profunda preocupación por las crecientes dificultades con que
tropiezan los Estados Miembros y las Naciones Unidas, en lo que respecta a su
capacidad de respuesta humanitaria, para hacer frente a las consecuencias de los
desastres naturales, en vista de los efectos de los desafíos mundiales, incluidas las
repercusiones del cambio climático, las adversas repercusiones de la crisis
financiera y económica mundial y las negativas repercusiones de la inestabilidad
excesiva de los precios de los alimentos en la seguridad alimentaria y la nutrición,
así como otros factores clave que aumentan la vulnerabilidad de la población y su
exposición a peligros naturales y a los efectos de los desastres naturales,
Expresando su profunda preocupación también porque las comunidades
rurales y urbanas pobres del mundo en desarrollo son las más afectadas por los
efectos del aumento del riesgo de desastres,
Reconociendo los efectos de la urbanización rápida en el contexto de los
desastres naturales y el hecho de que las medidas de preparación y respuesta ante los
desastres urbanos requieren estrategias apropiadas de reducción del riesgo, incluso
en materia de planificación urbanística, y estrategias de recuperación temprana que
se apliquen desde la etapa inicial de las operaciones de socorro, así como estrategias
de mitigación, rehabilitación y desarrollo sostenible,
Observando que, en la mayoría de los desastres, las comunidades locales son
las primeras en responder, subrayando la función esencial que desempeña la
capacidad nacional en la reducción del riesgo de desastres, en particular la de
preparación, así como las de respuesta y recuperación, y reconociendo la necesidad
de apoyar los esfuerzos de los Estados Miembros por desarrollar y fortalecer la
capacidad nacional y local, que son fundamentales para mejorar la prestación de
asistencia humanitaria en su conjunto,
Reconociendo el gran número de personas afectadas por los desastres
naturales, incluidos los desplazados internos, y la necesidad de atender las
necesidades humanitarias y de desarrollo resultantes del desplazamiento interno
debido a los desastres naturales en todo el mundo, y alentando a todos los agentes
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