CEDAW/C/GC/40 de las carteras ministeriales tiende a basarse en supuestos sobre responsabilidades estereotipadas de los hombres y las mujeres. Para que la representación en la toma de decisiones sea igualitaria e inclusiva, las mujeres y los hombres han de contar con acceso a todas las funciones a todos los niveles. También se deben revalorizar y priorizar cuestiones, así como garantizar la paridad en relación con ellas. F. La transformación estructural en favor de la representación igualitaria e inclusiva de las mujeres en los sistemas de toma de decisiones 20. En el preámbulo y los artículos 5 y 11, párrafo 2 c), se afirma que para lograr la plena igualdad es necesario modificar los roles de género estereotipados en la sociedad y la familia, además de reclasificar el trabajo. En su recomendación general núm. 23 (1997), el Comité explica cómo el trabajo doméstico y las obligaciones de cuidados, la dependencia económica de las mujeres con respecto a los hombres y los horarios de trabajo largos e inflexibles obstaculizan el acceso igualitario e inclusivo de las mujeres a la toma de decisiones. Para cambiar estos estereotipos y normas se precisa una transformación estructural de los roles y responsabilidades de género en las esferas pública y privada, de modo que se fomente un contexto en el que mujeres y hombres puedan conciliar de forma igualitaria sus obligaciones y competencias profesionales y sus responsabilidades familiares y otras responsabilidades de cuidados, por ejemplo mediante una nueva organización del trabajo y la reconfiguración de los conceptos de productividad, monetización y economía del cuidado. G. La representación de la sociedad civil en los sistemas de toma de decisiones 21. La representación de las mujeres en la sociedad civil es esencial para integrar una perspectiva de género en la toma de decisiones y para asesorar a los Estados para que formulen una legislación y unas políticas que respondan a las cuestiones de género. En particular, el papel de las organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres y de las defensoras de los derechos humanos debe considerarse igual de importante que el de las demás organizaciones de la sociedad civil, y también debe lograrse la paridad en las organizaciones de la sociedad civil. Para crear formas de gobernanza más inclusivas, los Estados deberían abrir vías y eliminar cualquier obstáculo, poner fin al creciente cierre del espacio cívico, velar por que se protejan los derechos y brindar apoyo financiero y oportunidades de creación de capacidades a las organizaciones de mujeres y niñas y a las defensoras de los derechos humanos, con miras a que puedan participar de forma sustantiva en todos los ámbitos de la toma de decisiones, de modo que se aborden las cuestiones percibidas, de forma limitada, como “cuestiones de mujeres” pero también se vaya más allá de ellas. También se debería facilitar apoyo a las demás organizaciones de la sociedad civil para que instauren un sistema basado en la paridad, a fin de que consideren que tienen la responsabilidad de desarrollar su capacidad para trabajar en favor de la paridad. 10/33 24-20036

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