A/HRC/RES/52/29
1.
Acoge con beneplácito que la Alta Comisionada Interina de las Naciones
Unidas para los Derechos Humanos presentara oralmente un informe actualizado provisional
sobre la situación de los derechos humanos en Belarús al Consejo de Derechos Humanos en
su 51er período de sesiones y que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos presentara un informe exhaustivo al Consejo en el actual período de
sesiones1;
2.
Expresa profunda preocupación por que prosiga el deterioro de la situación de
los derechos humanos en Belarús con posterioridad a las elecciones presidenciales celebradas
el 9 de agosto de 2020 y persistan la impunidad y la falta de rendición de cuentas en relación
con las violaciones de los derechos humanos cometidas en Belarús desde el 1 de mayo
de 2020;
3.
Condena al respecto la constante denegación sistemática de los derechos
humanos y libertades fundamentales, en particular en lo que respecta a la retención de más
de 1.462 presos políticos y la detención y reclusión arbitrarias de miembros de la oposición,
periodistas y otros profesionales de los medios de comunicación, defensores del medio
ambiente y de los derechos humanos, incluidas defensoras de los derechos humanos,
abogados, profesionales de la salud, profesionales de la cultura, docentes, estudiantes, niños,
personas pertenecientes a minorías nacionales, miembros de sindicatos y comités de huelga,
y otros miembros de la sociedad civil y particulares por expresar opiniones discrepantes y
ejercer sus derechos humanos y libertades fundamentales, tanto en Internet como en medios
no electrónicos, en particular quienes manifiestan su oposición o alzan la voz por medios
pacíficos tanto frente a la guerra de agresión de la Federación de Rusia contra Ucrania como
frente al apoyo de las autoridades de Belarús al agresor, y condena también las largas e
injustas penas de encarcelamiento impuestas y la retención continuada de personas que
permanecen detenidas por tiempo prolongado sin posibilidad de recurrir la legalidad de su
detención, así como la falta de información sobre las acusaciones formuladas en su contra,
además de las penas severas que, cada vez con más frecuencia, se imponen a los presos
políticos sin respeto alguno de las garantías de juicio imparcial, incluido el derecho a ser oído
públicamente y con las debidas garantías;
4.
Expresa profunda y continua preocupación por los informes en los que se
alude a actos sistemáticos y generalizados de tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos
o degradantes y de violencia sexual y de género cometidos contra personas detenidas y
privadas de libertad en Belarús, incluidos niños, por parte de las autoridades estatales
bielorrusas, y por las denuncias de condiciones de detención inhumanas y de denegación del
acceso a asistencia médica y jurídica en los centros de detención y las cárceles, que requieren
con urgencia una investigación independiente, y lamenta que, a pesar de ser Estado parte en
el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Convención contra la Tortura y
Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, la Convención sobre la Eliminación
de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la Convención sobre los Derechos
del Niño, Belarús haya incumplido, según se informa, las obligaciones que le imponen esos
tratados;
5.
Expresa de nuevo seria preocupación por otros actos graves de motivación
política en curso consistentes en reprimir a los medios de comunicación independientes y a
la sociedad civil, en particular dictando órdenes de clausura a gran escala o forzando a cerrar
a más de 1.231 organizaciones de la sociedad civil, o mediante enjuiciamientos y acoso por
motivos políticos, decisiones arbitrarias de retirar licencias profesionales, por ejemplo a
abogados, en particular las de aquellos encargados de la defensa de presos políticos en causas
penales por motivos políticos, la revocación de acreditaciones de profesionales de medios de
comunicación extranjeros, la prohibición de medios de comunicación independientes, el
bloqueo de sitios web de medios de comunicación independientes y cortes de Internet,
denuncias de numerosas redadas en domicilios particulares y oficinas, la represión de
familiares de personas que han abandonado el país, las graves violaciones de las garantías de
un juicio imparcial y otros derechos procesales de los acusados, incluido el acceso
confidencial a abogados y documentos judiciales, así como las denuncias de desinformación
patrocinada por el Estado en Belarús, y un número cada vez mayor de restricciones
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GE.23-06770