A/HRC/55/53
también podrían reflejar los aspectos pertinentes del derecho internacional humanitario y el
derecho penal internacional.
III. Repercusiones de los reasentamientos en los derechos
humanos
28.
No todas las experiencias de reasentamiento son negativas. Muchas personas
reasentadas logran integrarse con éxito en otras comunidades y construirse una vida nueva y
satisfactoria10. Ahora bien, también han sido ampliamente documentados los efectos adversos
del reasentamiento en los derechos humanos cuando su diseño, planificación y ejecución son
deficientes y se llevan a cabo sin una consulta y participación efectivas de las personas
afectadas y sin acceso a medios de recurso. Además del derecho a una vivienda adecuada,
las prácticas de reasentamiento pueden afectar a otros muchos derechos humanos. El
reasentamiento suele ir asociado a los siguientes elementos: a) pérdida de tierras y de acceso
a los recursos naturales, incluidos bienes y servicios comunes; b) aumento del sinhogarismo
o la instalación en viviendas inadecuadas; c) pérdida de acceso a servicios públicos como el
agua, el saneamiento, la educación o la sanidad; d) pérdidas culturales que provocan
alienación, privación del estatus y desarticulación social; e) pérdida de puestos de trabajo y
de fuentes de sustento; f) inseguridad alimentaria; g) marginación, desarraigo y ruptura de
las redes sociales; h) aumento de la morbilidad y la mortalidad y las repercusiones
psicológicas, incluido el trauma; i) mayor riesgo de conflicto y violencia con las comunidades
de acogida; y j) efectos desproporcionadamente desiguales en los grupos vulnerables,
incluidas las mujeres, las minorías raciales, étnicas y religiosas, los niños, las personas de
edad, los migrantes y los Pueblos Indígenas11.
29.
Los reasentamientos han estado fuertemente asociados con las amenazas y la violencia
contra los defensores de los derechos humanos, y lamentablemente se han traducido con
frecuencia en un uso desproporcionado de la fuerza por parte de los agentes de seguridad, en
detenciones arbitrarias y en casos de tortura, tratos y penas inhumanos o degradantes, e
incluso en la muerte de quienes se oponían a los reasentamientos.
30.
El Observatorio de Desplazamiento Interno calcula que a finales de 2022 había
61,5 millones de desplazados internos por conflictos y violencia y 9 millones de desplazados
por desastres12. Millones más han tenido que desplazarse como consecuencia del desarrollo
económico, las infraestructuras patrocinadas por el Estado y los planes de mitigación de la
pobreza y redistribución de la población. Los estudios llevados a cabo indican que hasta
300 millones de personas en todo el mundo tuvieron que desplazarse como resultado de
intervenciones de desarrollo entre 1997 y 2017, lo que se traduce en una media de entre 10 y
15 millones de desplazados al año.13 Según estimaciones más recientes, relativas al período
2011-2020, puede que se hayan superado los 20 millones anuales 14.
10
11
12
13
14
8
Véanse Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, Resettlement Guidance and Good Practice
(2017), y Michael M. Cernea, “Compensation and benefit sharing: why resettlement policies and
practices must be reformed”, Water Science and Engineering, vol. 1, núm. 1 (marzo de 2008).
Véanse Michael M. Cernea, “Impoverishment risks, risk management and reconstruction: a model of
population displacement and resettlement”, documento presentado en el Simposio de las Naciones
Unidas sobre energía hidroeléctrica y desarrollo sostenible, Beijing, 27 a 29 de octubre de 2004; y
Lidewij van der Ploeg y Frank Vanclay, “A human rights-based approach to project-induced
displacement and resettlement”, Impact Assessment and Project Appraisal, vol. 35, núm. 1 (2017),
págs. 34 a 52.
Véase Observatorio de Desplazamiento Interno, Base de Datos Mundial sobre los Desplazamientos
Internos. Disponible en https://www.internal-displacement.org/database/displacement-data.
Véase Nadine Walicki, Michael J. Ioannides y Bryan Tilt, “Dams and internal displacement: an
introduction” (Observatorio de Desplazamiento Interno, 2017).
Véase Michael M. Cernea y Julie K. Maldonado, “Challenging the prevailing paradigm of
displacement and resettlement: its evolution, and constructive ways of improving it”, en Challenging
the Prevailing Paradigm of Displacement and Resettlement: Risks, Impoverishment, Legacies,
Solutions, Cernea y Maldonado eds. (Abingdon, Oxon, y Nueva York, Routledge, 2018).
GE.24-00501