Nueva Agenda Urbana
A/RES/71/256
objetivos de carteras renovables, el etiquetado de la eficiencia energética, la
adaptación de los edificios existentes y las políticas de adquisición pública en
materia de energía, entre otras modalidades, según proceda, a fin de alcanzar los
objetivos de eficiencia energética. También daremos prioridad a los sistemas
eléctricos inteligentes de distribución por distritos y a los planes de energía
comunitarios para mejorar las sinergias entre las energías renovables y la eficiencia
energética.
122. Apoyaremos la adopción descentralizada de decisiones relativas a la
eliminación de desechos a fin de promover el acceso universal a los sistemas de
gestión sostenible de los desechos. Apoyaremos la promoción de planes de
responsabilidad ampliada de los productores que incluyan a los generadores de
desechos y los productores en la financiación de los sistemas de gestión de los
desechos urbanos, reduzcan los peligros y los efectos socioeconómicos de las
corrientes de desechos y aumenten las tasas de reciclado mediante un mejor diseño
de los productos.
123. Promoveremos la integración de la seguridad alimentaria y las necesidades
nutricionales de los residentes de las zonas urbanas, especialmente los pobres de las
zonas urbanas, en la planificación urbana y territorial con miras a poner fin al
hambre y la malnutrición. Promoveremos la coordinación de políticas sostenibles de
seguridad alimentaria y agricultura en las zonas urbanas, periurbanas y rurales, a fin
de facilitar la producción, el almacenamiento, el transporte y la comercialización de
alimentos a los consumidores en formas adecuadas y asequibles y así reducir las
pérdidas de alimentos y prevenir y reutilizar los residuos de comida. Seguiremos
promoviendo la coordinación de las políticas alimentarias con las políticas relativas
a la energía, el agua, la salud, el transporte y los desechos, manteniendo la
diversidad genética de las semillas, reduciendo el uso de productos químicos
peligrosos y aplicando otras políticas en las zonas urbanas para maximizar la
eficiencia y reducir al mínimo los desechos.
124. Incluiremos la cultura como componente prioritario de planes y estrategias
urbanos a la hora de aprobar los instrumentos de planificación, incluidos los planes
maestros, las normas de parcelación, las normativas de construcción, las políticas de
ordenación de las zonas costeras y las políticas de desarrollo estratégico que
salvaguarden un amplio espectro de patrimonios culturales tangibles e intangibles y
paisajes, y los protegeremos de los posibles efectos perturbadores del desarrollo
urbano.
125. Apoyaremos la movilización del patrimonio cultural para el desarrollo urbano
sostenible y reconocemos su función como estímulo de la participación y la
responsabilidad. Promoveremos el uso innovador y sostenible de monumentos y
espacios arquitectónicos con la intención de crear valor por medio de restauraciones
y adaptaciones respetuosas. Incorporaremos a los pueblos indígenas y las
comunidades locales en la promoción y difusión de los conocimientos del
patrimonio cultural tangible e intangible y en la protección de la s expresiones y los
idiomas tradicionales, incluso mediante el uso de nuevas tecnologías y técnicas.
Medios de aplicación
126. Reconocemos que la aplicación de la Nueva Agenda Urbana exige un entorno
propicio y una amplia gama de medios de aplicación, incluido el acceso a la ciencia,
la tecnología y la innovación y a un mejor intercambio de conocimientos en
condiciones mutuamente convenidas, así como el desarrollo de la capacidad y la
movilización de recursos financieros, teniendo en cuenta el compromiso de los
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