Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas
para los Refugiados
A/RES/74/130
37. Expresa grave preocupación por las consecuencias a largo plazo de los
constantes recortes en raciones alimentarias para la salud y el bienestar de los
refugiados a nivel mundial, en particular en África y Oriente Medio, y en especial su
efecto sobre los niños y las niñas, debido a la financiación insuficiente y al aument o
de los costos, y a ese respecto exhorta a los Estados a que aseguren el apoyo sostenido
a la Oficina del Alto Comisionado y al Programa Mundial de Alimentos, al tiempo
que intentan ofrecer a los refugiados alternativas a la asistencia alimentaria, a la
espera de una solución duradera;
38. Acoge con beneplácito las medidas positivas adoptadas por Estados
individuales para abrir sus mercados de trabajo a los refugiados;
39. Afirma la importancia de integrar las consideraciones de edad, género y
diversidad a la hora de analizar las necesidades de protección y asegurar la
participación de los refugiados y otras personas cuya situación es competencia de
la Oficina del Alto Comisionado, según corresponda, en la planificación y ejecución
de los programas de la Oficina y de las políticas de los Estados, afirma también la
importancia de combatir con carácter prioritario la discriminación, la desigualdad de
género y el problema de la violencia sexual y por razón de género, reconociendo
la importancia de atender las necesidades de protección de las mujeres, los niños y
las niñas y las personas con discapacidad en particular, y subraya la importancia de
seguir trabajando en esas cuestiones;
40. Alienta a los Estados a que, si todavía no lo han hecho, establezcan
sistemas y procedimientos adecuados para garantizar que los intereses superiores del
niño y de la niña sean una consideración primordial con respecto a todas las medidas
relativas a los niños y niñas refugiados;
41. Observa con preocupación que una gran parte de la población mundial no
escolarizada vive en zonas afectadas por conflictos y exhorta a los Estados a que, al
aplicar el pacto mundial sobre los refugiados, ayuden a los paíse s de acogida a brindar
educación primaria y secundaria de calidad en entornos de aprendizaje seguros para
todos los niños y niñas refugiados, ya en los primeros meses después del
desplazamiento inicial, así como el compromiso expresado en la Declaración de
Incheon: Educación 2030: Hacia una educación inclusiva y equitativa de calidad y un
aprendizaje a lo largo de la vida para todos, de desarrollar sistemas de educación más
inclusivos, que ofrezcan mejores respuestas y que tengan una mayor capacidad de
adaptación para satisfacer las necesidades de los niños y las niñas, los jóvenes y los
adultos en esos contextos, en particular los desplazados internos y los refugiados;
42. Observa los esfuerzos realizados por la Oficina del Alto Comisionado para
mejorar su respuesta de asistencia humanitaria y destaca la importancia de adoptar
enfoques innovadores y específicos, incluidas intervenciones basadas en el uso de
efectivo;
43. Observa también que la falta de registro civil y de documentación conexa
hace a las personas vulnerables a la apatridia y a riesgos conexos en materia de
protección, reconoce que el registro de los nacimientos proporciona un documento
oficial de la identidad jurídica de los niños y las niñas y es esencial para prevenir y
reducir la apatridia, y acoge con beneplácito los esfuerzos de los Estados para
asegurar el registro de los nacimientos;
44. Reafirma enérgicamente la importancia fundamental y el carácter
puramente humanitario y apolítico de la función de la Oficina del Alto Comisionado
de dar protección internacional a los refugiados y buscar soluciones duraderas a las
situaciones de refugiados, y recuerda que esas soluciones incluyen la repatriación
voluntaria y, cuando proceda y sea factible, la integración local y el reasentamiento
en un tercer país, reafirmando a la vez que la solución preferible sigue siendo la
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