A/HRC/41/33 género y promueven los derechos de la mujer tienen más probabilidades de ser objeto de procesamiento penal y encarcelamiento. Ciertas leyes, como las leyes de “complicidad” y las leyes de “orden público”16, o incluso las leyes antiterroristas, pueden instrumentalizarse en particular para perseguir a las defensoras de los derechos humanos. En algunos países, las formas de expresión pública dominadas por las mujeres, como la observancia de prácticas religiosas asociadas a creencias “desfavorecidas” o minoritarias (por ejemplo, las relacionadas con el atuendo), son criminalizadas o constituyen un motivo para restringir el acceso a servicios esenciales. 26. La discriminación y los estereotipos también pueden dar lugar a que se denieguen las solicitudes de asilo de mujeres migrantes, lo cual las expone a un mayor riesgo de ser retenidas como migrantes o encarceladas por delitos relacionados con la inmigración. Por ejemplo, algunos ordenamientos jurídicos exigen que las solicitudes de asilo se presenten a través de un cabeza de familia varón en lugar de permitir que las mujeres soliciten asilo a título personal, mientras que a veces los jueces de inmigración aplican normas más estrictas a las mujeres debido a prejuicios sexistas17. Los estereotipos de género en la administración de la inmigración también se manifiestan en marcos jurídicos que excluyen la consideración de la violencia vivida por las mujeres, en particular la violencia doméstica, a la hora de concederles asilo. 27. El aumento de la vigilancia policial de ciertas poblaciones, debido a los prejuicios raciales y étnicos que se suman a los ligados al género, supone riesgos para algunas mujeres. Las mujeres pertenecientes a minorías raciales y étnicas y las mujeres indígenas son objeto de estereotipos específicos y profundamente perjudiciales y de un control desproporcionado. En ocasiones se las convierte en emblema de la pereza, la delincuencia y la perversión para reforzar el poder político y social del grupo dominante y justificar la perpetuación de las estructuras de explotación18, lo que lleva a que se las perciba como un “problema social” o una amenaza peligrosa, merecedoras de castigo en lugar de compasión o justicia. Esos estereotipos pueden dar lugar a sesgos cuyo efecto, por ejemplo, es que en los Estados Unidos de América las mujeres de una minoría racial tengan más del doble de probabilidades que las mujeres del grupo mayoritario de ser condenadas a una pena de prisión por delitos relacionados con las drogas. La presencia de mujeres indígenas en la población carcelaria de Australia también está notablemente desproporcionada; representan tan solo el 2,2 % de la población femenina, pero alrededor del 34 % de las mujeres encarceladas. En Canadá, un número desproporcionado de mujeres indígenas se encuentran recluidas en régimen de aislamiento. 28. Los estereotipos negativos sobre el envejecimiento de la mujer significan que en algunas sociedades se ve a las ancianas como personas peligrosas que necesitan ser controladas. En algunas comunidades, estas mujeres pueden vivir situaciones de confinamiento no judicial y ser expulsadas de sus hogares acusadas de brujería 19. Las supersticiones relacionadas con las ancianas y la brujería son comunes en algunas regiones, como África y la región de Asia y el Pacífico, y el control del poder y del espacio atendiendo a consideraciones de género aumenta el riesgo de persecución de quienes son vulnerables dentro de la dinámica de poder de la familia 20. Debido al miedo extremo a las cazas de brujas o a las represalias, las calificadas de “brujas” son desterradas a los márgenes de sus comunidades y obligadas a permanecer confinadas en espacios “seguros”, 16 17 18 19 20 8 Véase Strategic Initiative for Women in the Horn of Africa y the Redress Trust, “Criminalisation of women in Sudan: a need for fundamental reform” (2017). Véase Kimberlé W. Crenshaw, “From private violence to mass cararceration: thinking intersectionally about women, race and social control”, UCLA Law Review, vol. 59, núm. 6 (2012). Véase George Lipsitz, “‘In an avalanche every snowflake pleads not guilty’: the collateral consequences of mass incarceration and impediments to women’s fair housing rights”, UCLA Law Review, vol. 59, núm. 6 (2012). Véase, por ejemplo, Marie-Antoinette Sossou y Joseph A. Yogtiba “Abuse, neglect, and violence against elderly women in Ghana: implications for social justice and human rights”, Journal of Elder Abuse and Neglect, vol. 27, núms. 4 y 5 (2015). Shelagh Roxburgh, “Witchcraft and space: a theoretical analysis of unseen political spaces in Ghana and Cameroon”. Canadian Journal of African Studies/Revue canadienne des études africaines, vol. 51, núm. 1 (2017). GE.19-07966

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