A/HRC/53/39 climáticas, ecológicas y de otro tipo imperantes en el momento”, y que no podía reducirse a un simple umbral monetario universal. El derecho a un nivel de vida adecuado abarca la alimentación y la nutrición, la vivienda, la electricidad, el agua y el saneamiento. El derecho al descanso y al esparcimiento, protegido por el artículo 24 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y el artículo 30 de la Convención sobre los Derechos del Niño, también es fundamental para las mujeres y las niñas, que a menudo se ven gravemente afectadas por la pobreza de tiempo. Los Estados tienen la obligación de tomar medidas inmediatas para eliminar la discriminación y garantizar que todas las personas disfrutan de un nivel “mínimo esencial” de todos los derechos humanos en virtud del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y de observar el principio de efectividad progresiva, que supone la aplicación de sistemas fiables para medir los logros en el pleno cumplimiento de estos derechos respecto de todas las personas. 35. Existen mecanismos específicos que se refuerzan mutuamente a través de los cuales la pobreza y la desigualdad afectan a los derechos de las mujeres y las niñas a disfrutar plenamente de un nivel de vida adecuado y de otros derechos económicos, sociales y culturales interrelacionados. Por ejemplo, la brecha de género en la inseguridad alimentaria y nutricional ha seguido creciendo en los últimos años, y un 31,9 % de mujeres y niñas padecen inseguridad alimentaria moderada o grave en todo el mundo, frente al 27,6 % en el caso de los hombres59. La desigualdad de género en el acceso a la alimentación y la nutrición está vinculada a la discriminación en la asignación de derechos sobre las tierras productivas, ya que las mujeres representan menos del 15 % del número total de propietarios de tierras agrícolas en el mundo60. La discriminación de género también es evidente en leyes, políticas, normas sociales y estereotipos que restringen los derechos de las mujeres a las semillas y otros recursos naturales, a los insumos agrícolas y a mano de obra, y que privilegian las necesidades nutricionales de los hombres sobre las de las mujeres y las niñas 61. 36. En relación con el derecho a una vivienda adecuada, las mujeres y niñas sin hogar tienen más probabilidades de ser víctimas de violencia sexual y otras formas de violencia, mientras que la violencia doméstica es uno de los principales factores que empujan a mujeres y niñas a quedarse sin hogar62. Se carece de suficientes datos mundiales sobre la falta de hogar de las mujeres, pero en algunas regiones se ha producido un fuerte aumento del número de mujeres sin hogar de entre 18 y 29 años y de las mayores de 64 años 63. La vivienda inadecuada es también un fenómeno de género, ya que los hogares encabezados por mujeres tienen más probabilidades de vivir en condiciones de hacinamiento e insalubridad y de no poder pagar el agua, la electricidad y el gas, y a menudo el transporte público. Esta situación es especialmente grave para las mujeres migrantes64. 37. La pobreza menstrual, que constituye una violación de los derechos al agua y al saneamiento, sigue siendo un importante motivo de preocupación para un gran número de mujeres y niñas de todo el mundo, y la situación es especialmente grave para aquellas mujeres y niñas que carecen de hogar. En las comunicaciones y consultas se señaló que, en algunos países, la mayoría de las mujeres y niñas no podían permitirse comprar compresas y otros productos para la menstruación —algunas practicaban “prostitución de supervivencia” para conseguirlos— y que esta pobreza menstrual se veía agravada por políticas que aplicaban impuestos al consumo y al valor agregado a los productos para la higiene menstrual 65. 38. Muchos de los elementos básicos del derecho a la salud, reconocidos en el artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, como la salud sexual y reproductiva y el derecho a un medio ambiente sano, también se vulneran sistemáticamente 59 60 61 62 63 64 65 12 FAO y otros, El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2022: Adaptación de las políticas alimentarias y agrícolas para hacer las dietas saludables más asequibles (Roma, 2022). FAO, “The gender gap in land rights” (2018). Global Network for the Right to Food and Nutrition, Right to Food and Nutrition Watch: Women’s Power in Food Struggles (2019), y Mecanismo de la Sociedad Civil y de los Pueblos Indígenas, “Voices from the ground 2”. A/HRC/43/43. Comunicación de la Clínica Jurídica de la Facultad de Derecho de la Universidad de Murcia, junto con Cepaim. Ibid. Comunicación de Deep Poverty Network de la Open Space Association de Turquía. GE.23-06173

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