A/HRC/56/61
13.
La desvinculación absoluta ni siquiera se está produciendo a la velocidad necesaria en
el ámbito limitado de las emisiones de gases de efecto invernadero (que es solo uno de los
nueve límites planetarios contemplados). En un examen del desempeño de 36 países de la
OCDE durante el período 2013-2019, sus autores concluyeron que, si bien 11 países habían
logrado desvincular por completo el aumento del PIB y las emisiones de gases de efecto
invernadero durante ese período, la velocidad a la que se estaba haciendo no alcanzaría las
tasas necesarias para que esos países no rebasaran el presupuesto mundial de carbono
resultante del Acuerdo de París de 2015, teniendo en cuenta las consideraciones de equidad.
Teniendo en cuenta sus avances en materia de desvinculación durante el período examinado,
esos 11 países tardarían, de media, 223 años en reducir en un 95 % las emisiones que
generaron en 2022, y al final de ese período habrían gastado, en promedio, 27 veces la “cuota
justa” del presupuesto mundial de carbono que le correspondería a cada uno después de 2022
(si se pretende que el calentamiento global se mantenga por debajo de 1,5 ºC)24.
14.
Esto confirma las conclusiones del Sexto Informe de Evaluación presentado en 2022
por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). El IPCC
observó que, si bien 23 países (que representan el 20 % de una muestra de 116 países) habían
desvinculado del PIB las emisiones basadas en el consumo durante el período comprendido
entre 2015 y 2018 (combinando la externalización de la producción intensiva en emisiones
de carbono con mejoras en la eficiencia de la producción y la canasta de energía), esa
desvinculación solía ser efímera y se producía sobre todo en países (principalmente de la
Unión Europea y América del Norte) con un elevado PIB per cápita y elevadas emisiones de
dióxido de carbono per cápita. Otros 67 países (o el 58 %), incluidos China y la India, habían
desvinculado relativamente el PIB y las emisiones basadas en el consumo entre 2015 y 2018,
lo que refleja que el crecimiento de las emisiones fue más lento que el del PIB. Otros
19 países (o el 16 %), incluidos Sudáfrica y Nepal, no experimentaron ninguna
desvinculación entre el PIB y las emisiones basadas en el consumo entre 2015 y 2018. En
esos países, un mayor aumento del PIB conducirá probablemente a un aumento de las
emisiones, si siguen la tendencia histórica sin que mejore sustancialmente la eficiencia de la
producción y el uso de la energía. El IPCC advierte de que, aunque la desvinculación absoluta
ha reducido las emisiones anuales de una quinta parte de la muestra de 116 países, las
emisiones restantes siguen contribuyendo al aumento de la concentración de carbono
atmosférico. La desvinculación absoluta no es suficiente para evitar consumir el presupuesto
de emisiones de CO2 que queda si se pretende mantener el calentamiento global por debajo
del límite de 1,5 ºC o 2 ºC y evitar el colapso climático25.
15.
Así pues, aunque se está logrando una cierta descarbonización de la economía, esta se
limita sobre todo a los países de renta alta con altos niveles de emisiones de gases de efecto
invernadero per cápita, y desde luego no se está produciendo a la velocidad necesaria. No se
están dando casos similares de desvinculación absoluta con respecto a otras presiones
ambientales, como la pérdida de biodiversidad y el uso de los recursos. El crecimiento
ecológico no se está produciendo. Aunque debe acelerarse la adopción de tecnologías verdes
y modelos de economía circular, por sí solos no aportarán soluciones a la escala y a la
velocidad necesarias.
2.
La infravaloración del trabajo socialmente útil
16.
La atención prestada al aumento del PIB eclipsa la importancia del trabajo doméstico
y de cuidados y la necesidad de valorarlo mejor. Cada día se dedican aproximadamente
16.400 millones de horas al cuidado personal directo de niños pequeños o familiares mayores
y a actividades de cuidado indirecto, como cocinar, limpiar o recoger agua o leña. Esta cifra
corresponde a 2.000 millones de personas que trabajan ocho horas al día sin remuneración.
Si esa contribución se remunerara sobre la base del salario mínimo por hora, representaría el
9 % del PIB mundial. Más de las tres cuartas partes de ese trabajo (el 76,4 %) lo realizan
24
25
6
Jefim Vogel y Jason Hickel, “Is green growth happening? An empirical analysis of achieved versus
Paris-compliant CO2–GDP decoupling in high-income countries”, Lancet Planetary Health, vol. 7,
núm. 9 (2023).
Shobhakar Dhakal, Jan Christoph Minx y Ferenc L. Toth, “Emissions trends and drivers”, en Climate
Change 2022: Mitigation of Climate Change, Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
Climático (Cambridge y Nueva York, Cambridge University Press, 2022), párr. 2.3.3.
GE.24-07068