A/RES/65/8
cuyo personal internacional y local sigue respondiendo positivamente a las
necesidades humanitarias, de transición y de desarrollo del Afganistán a pesar de los
crecientes problemas de seguridad y las dificultades de acceso en algunas zonas;
58. Expresa su aprecio por la labor de asistencia humanitaria y para el
desarrollo que realiza la comunidad internacional con miras a la reconstrucción y el
desarrollo del Afganistán, reconoce la necesidad de que las condiciones de vida del
pueblo afgano sigan mejorando y pone de relieve que es preciso reforzar y apoyar la
capacidad del Gobierno del Afganistán para prestar servicios sociales básicos, en
particular servicios de educación y salud pública, y promover el desarrollo;
59. Insta al Gobierno del Afganistán a intensificar la labor de reforma de los
sectores de prestación de servicios clave, como los de suministro de energía y agua
potable, en cuanto condición previa para avanzar en el desarrollo social y
económico, lo encomia por el esfuerzo que ha realizado hasta la fecha para
aumentar los ingresos y los impuestos recaudados con miras a lograr la
sostenibilidad fiscal e insta a que se mantenga el empeño en generar ingresos;
60. Expresa su aprecio por la labor de los equipos provinciales de
reconstrucción, que trabajan en el contexto provincial para apoyar el cumplimiento
de las prioridades nacionales en materia de fortalecimiento de la capacidad de las
instituciones locales;
61. Hace un llamamiento urgente a todos los Estados, al sistema de las
Naciones Unidas y a las organizaciones internacionales y no gubernamentales,
incluidas las instituciones financieras internacionales y regionales, para que, en
estrecha coordinación con el Gobierno del Afganistán y de conformidad con las
prioridades afganas y la Estrategia Nacional de Desarrollo, sigan prestando a ese
país toda la asistencia humanitaria, para la recuperación, la reconstrucción y el
desarrollo, financiera, educacional, técnica y material que sea posible y necesaria y,
a este respecto, recuerda la función rectora de la Misión en el esfuerzo por seguir
aumentando la coherencia y la coordinación de las actividades internacionales;
62. Acoge con beneplácito los principios para una asociación efectiva
enunciados en el comunicado de la Conferencia de Kabul, pide, en este contexto,
que se cumplan plenamente los compromisos asumidos en la Conferencia de
Londres y reafirmados en la Conferencia de Kabul de canalizar cada vez más
recursos internacionales a través del presupuesto del Gobierno del Afganistán y de
que estos se ajusten más a las prioridades afganas, y alienta a todos los asociados a
que colaboren con el Gobierno para aplicar la guía operacional en que se establecen
los criterios para la financiación efectiva del desarrollo fuera del presupuesto y
mejoren los procedimientos de adquisición y de diligencia debida en los trámites de
los contratos internacionales;
63. Invita a todos los Estados y organizaciones intergubernamentales y no
gubernamentales que prestan asistencia al Afganistán a que centren su labor en la
creación de instituciones de manera coordinada y a que aseguren que dicha labor
complementa el desarrollo de una economía caracterizada por políticas
macroeconómicas apropiadas, el desarrollo de un sector financiero que preste
servicios, entre otros, a las microempresas, a las pequeñas y medianas empresas y a
las familias, normas comerciales transparentes y la obligación de rendir cuentas, y
que contribuye a ese desarrollo;
64. Alienta a la comunidad internacional y al sector empresarial a que
apoyen la economía del Afganistán, como medida en pro de la estabilidad a largo
plazo, y estudien las posibilidades de aumentar el comercio y las inversiones, así
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